El Gobierno de José Antonio Kast cumple seis meses con una megarreforma económica y tributaria como una de sus principales apuestas, cuya exención fiscal para mayores de 65 años ha puesto de manifiesto las profundas diferencias entre los municipios de Santiago y el riesgo de ampliar la desigualdad en la capital chilena.

La megarreforma aprobada por el Congreso a principios de agosto incluye una exención al impuesto territorial para la primera vivienda de las personas mayores de 65 años.

La medida beneficia sobre todo a las comunas del nororiente de Santiago de Chile, donde se concentra buena parte de esa población, y ha puesto en el centro del debate las diferencias entre los municipios de la capital.

Presupuestos seis veces más altos

Cruzar Santiago de oriente a occidente es recorrer un fuerte contraste social y económico, una ciudad que cambia calle por calle, desde las avenidas de Las Condes hasta los barrios periféricos.

"Nuestro adversario son las urgencias sociales del día a día de las personas: la seguridad, el trabajo, la familia, la vivienda, el sueño de la casa propia", afirmó Kast durante su participación en el V Foro Madrid que albergó Santiago la semana pasada.

Dichas urgencias, señalaron expertos a EFE, se enfrentan primero con los presupuestos municipales y se expresan de manera muy distinta en una ciudad tan "segregada" como Santiago.

"Las comunas más ricas de Santiago donde viven las personas de mayor ingreso, Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea, tienen presupuestos seis veces más altos por habitante que los municipios de los sectores más populares", explicó a EFE el investigador del Observatorio de Políticas Económicas (OPES), Nicolás Bohme.

Casetas de seguridad municipal y hasta un spa municipal forman parte del panorama de los sectores más favorecidos, en contraposición a comunas que tienen 1,8 metros cuadrados de áreas verdes per capita, frente a los 15 metros cuadrados de las zonas acomodadas.

Exención tributaria y desigualdad

"La exención aprobada beneficia a menos del 10 por ciento de los mayores de 65 años, que son personas con ingresos mayores a dos mil dólares mensuales o con propiedades valuadas en más de 200 mil dólares", explicó Bohme.

Como esa contribución es un tributo municipal, la exención implicaría que esos municipios dejarán de percibir esos ingresos. Para compensar la pérdida, el Ejecutivo comprometió fondos generales de la nación para las comunas que dejarán de recaudar.

Una simulación del OPES calculó los recursos que recibirá cada comuna bajo la nueva ley: Las Condes recibiría 13.062 millones de pesos (unos 14 millones de dólares al cambio actual), mientras que Maipú apenas alcanzaría 431 millones de pesos (cerca de 470.000 dólares).

"Son diferencias enormes que ahora van a sostenerse con los impuestos de todos", señaló Bohme.

Posturas enfrentadas

Tras la aprobación de la reforma, el presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) y alcalde de Zapallar, una de las más ricas del país, Gustavo Alessandri, la calificó como "un éxito", aunque reconoció posturas divididas dentro de la organización.

"Si Las Condes entrega alrededor de 300 mil millones de pesos al Fondo Común Municipal, ¿es muy injusto que la compensación sea por 13 mil? Yo creo que no", señaló.

El gobernador de la Región Metropolitana de Santiago, Claudio Orrego Larraín, advirtió a EFE que con esta reforma "existe un riesgo real de profundizar la brecha entre municipios".

"En las comunas más vulnerables el Fondo Común no alcanza para responder a una mayor demanda de salud, educación, asistencia social y espacio público", mientras que en las comunas con mayores ingresos "la población depende bastante menos del municipio", subrayó.

"Santiago es una ciudad segregada totalmente"

Una investigación de los académicos de la Universidad Adolfo Ibáñez, Naím Bro y Marcelo Mendoza, hecha a partir de los apellidos de más de cuatro millones de habitantes de la Región Metropolitana, identificó una marcada segregación territorial en Santiago: la élite vive aislada del resto de la ciudad en el llamado 'Barrio Alto', que agrupa las comunas del nororiente.

Bro explicó a EFE que la ciudad se divide en cuatro grupos: el barrio alto, "el cono de alta renta en el triángulo nororiente"; el centro y el anillo pericentral, con "otro tipo de composición de apellidos distintivos"; la periferia, que constituye "otro Santiago"; y un cuarto grupo con alta presencia de apellidos mapuche, un pueblo originario de Chile.

"Al ser tan distintivo y al estar tan geográficamente delimitado ese clúster, se puede decir que Santiago es una ciudad segregada totalmente", concluyó.

Juan José Díez Goez

Por EFE

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