China pondrá en funcionamiento el 20 de septiembre una zona de exclusión aérea en Pekín y sus alrededores, informó este domingo el medio Beijing Daily, casi tres meses después del choque de una avioneta contra el rascacielos más alto de la capital, que dejó un muerto y 13 heridos.
La medida restringirá determinadas actividades aéreas, con excepciones para los vuelos de aviación civil y las operaciones de rescate de emergencia, entre otras, y no afectará a los desplazamientos de pasajeros en avión, según el texto.
El medio señala que la delimitación busca "reforzar la gestión de seguridad del espacio aéreo" de la capital, "mantener el orden de las operaciones" y "proteger instalaciones importantes en tierra, así como la vida y los bienes de la población".
Los vuelos dentro de la zona deberán cumplir estrictamente los requisitos de autorización, comunicaciones, identificación y notificación de las condiciones de seguridad.
El texto no precisa su extensión geográfica ni vincula expresamente la decisión con el siniestro de junio.
El pasado 26 de junio, una aeronave deportiva ligera impactó contra el China Zun, también conocido como CITIC Tower, de 528 metros de altura, en el distrito financiero de Guomao. El piloto murió y otras 13 personas resultaron heridas.
Las autoridades atribuyeron el suceso a "motivos personales" e identificaron al piloto como un hombre de 66 años apellidado Liu.
Según la investigación oficial, había despegado de un aeródromo del distrito de Pinggu y, mientras volaba en solitario, se desvió de la zona designada y perdió contacto con las instalaciones.
El incidente ocurrió en una ciudad sometida a estrictos controles de seguridad por albergar las sedes del Gobierno central y del Partido Comunista Chino (PCCh, gobernante).
Ya desde mayo, Pekín prohíbe la venta y el alquiler de drones, limita su entrada en la ciudad y exige autorización para volarlos en exteriores.