El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, espera que a finales de año se haya podido ya estabilizar la situación en Ceuta, y ha rechazado que los wasaps del CNI al jefe de gabinete del delegado del Gobierno en la ciudad autónoma fueran una alerta de lo que realmente ocurrió.
En una entrevista en el programa 'El Intermedio', de La Sexta, Sánchez ha vuelto a defender la necesidad de una buena relación con Marruecos y ha reclamado paciencia para que se pueda solucionar totalmente la crisis.
El jefe del Ejecutivo ha hecho hincapié en la necesidad de completar el proceso de identificación de los migrantes para determinar qué personas deben ser devueltas y cuáles pueden acogerse al derecho internacional.
Todo ello ha dicho que el Gobierno pretende que se haga en el menor tiempo posible, y que trabaja para que la crisis se resuelva "más pronto que tarde".
Al plantearle el momento que se fija para que Ceuta recupere la normalidad, ha recordado que el plazo que se ha dado para el mando único ante esta crisis es a finales de año, y confía en que para entonces la situación ya esté estabilizada.
Sánchez se ha referido a la polémica sobre los avisos por wasap del CNI a Gonzalo Sanz, quien ha dimitido como jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, tras asegurar que avisó de los mismos a su superior.
"Los wasaps no son prueba de que hubiera una alerta, más bien al contrario", ha precisado explicando a continuación que las informaciones de los servicios de inteligencia no se transmiten por wasap, sino redactando informes y haciéndolos llegar a departamentos como los de Interior o Defensa.
Lo que sí prueban esos wasaps, a su juicio, es que hubo una atención por parte de España y Marruecos ante el aumento de las entradas ilegales, pero no en la proporción en que ocurrió.
Sánchez ha vuelto a defender la necesidad de una buena relación con Marruecos subrayando que es a donde tienen que retornar la mayoría de personas que entraron en España y ha insistido en que sigue sin haber ninguna prueba de que este país fundamentada en hechos de que estuviera detrás de la "avalancha".
Por ello ha pedido no hacer elucubraciones ni declaraciones de desconsideración hacia este país.
Además, ha rechazado de forma tajante ("en absoluto", ha respondido al ser preguntado por ello), que esté presionado por Marruecos por el hecho de que pueda tener tenga alguna información delicada sobre él obtenida tras el espionaje de su teléfono móvil.
Ha calificado de bulo esas acusaciones y ha señalado que a lo mejor pueden tener cabida "en una serie de Netflix", pero no en la realidad. EFE
BB-arv/fp