El licenciado Osvaldo Carlo Linares llega hoy a la Comisión de Gobierno en la Cámara de Representantes para responder cada una de las interrogantes sobre el manejo de información por supuestos sobornos que están vinculados al famoso contrato cancelado de $5,900 millones para la generación temporera de 400 megavatios entre la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y Power Expectations.
La vista pública que está programada para las 9:00am, se da en momentos en que una investigación federal se enfoca en los cabilderos vinculados a la compañía.
La controversia gira en torno al contrato otorgado por la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) al consorcio integrado por Power Expectations, Reyes Contractor Group y Enchanted Rock para instalar hasta 400 megavatios de generación temporera en Aguirre.
El problema surgió cuando ERock, empresa matriz de Enchanted Rock, alegó que nunca autorizó su participación en el contrato ni reconoció la firma colocada en representación de la compañía. Enchanted Rock era una pieza esencial del consorcio, pues aportaba la experiencia técnica, operacional y financiera que Power Expectations y Reyes Contractor presuntamente no habían demostrado por sí solas. Posteriormente, Power Expectations intentó sustituirla por Flotek Industries, empresa que no participó en la competencia original ni fue evaluada por la Junta de Supervisión Fiscal.
Osvaldo Carlo, presidente de la Oficina Independiente de Adquisiciones y principal ejecutivo de ReComS, quedó en el centro de la controversia porque su oficina dirigió y supervisó el proceso de contratación. Además, se cuestionó que la 3PPO conocía desde mediados de junio los señalamientos sobre la firma y la participación de Enchanted Rock, pero la directora ejecutiva de la AEE, Mary C. Zapata, sostuvo que no fue informada oportunamente. También fue el equipo de Carlo el que recomendó autorizar la sustitución de Enchanted Rock por Flotek.
La Junta Fiscal retiró su aprobación y ordenó cancelar el contrato. Argumentó que, independientemente de si hubo fraude con la firma, el consorcio ya no era el mismo que había cualificado y recibido autorización. También señaló que no se había presentado la fianza de cumplimiento de aproximadamente $1,180 millones y que no se habían cumplido los hitos establecidos para el proyecto.
Carlo cuestionó que el contrato fuera cancelado sin ofrecerle a Power Expectations la oportunidad de responder a las acusaciones y planteó preocupaciones sobre el debido proceso. La Junta rechazó ese argumento y aclaró que no necesitaba probar fraude para retirar su autorización. Posteriormente, Carlo informó que refirió la controversia a las autoridades federales y que sostuvo conversaciones con agentes del FBI.
Aunque el contrato quedó cancelado, la controversia está lejos de concluir. Las dudas sobre la firma atribuida a Enchanted Rock, la sustitución del socio que sostuvo la capacidad técnica del consorcio y el manejo de información por la oficina encabezada por Osvaldo Carlo permanecen bajo escrutinio.
