La artista española Inma Barrero homenajea a las madres a lo largo de la historia en una exposición en la galería Lévy Gorvy Dayan de Nueva York, donde ocho esculturas hechas de cuentas de cerámica (piezas de arcilla que se pueden enhebrar) invitan a entrar en contacto con "algo más grande que nosotros mismos".
La muestra 'Mothers' abrió al público este jueves en una diáfana sala de la galería, ubicada en un palacete de estilo francés del Upper East Side, y en la que se escucha una banda sonora que combina los sonidos de las cuentas moviéndose, las olas en el mar y la voz de la soprano Yumiko Tanimura.
"Yo juego con la arcilla, con el agua, con el fuego y con el aire. Por eso me siento muy vinculada a la Madre Tierra, a todos los arquetipos y a la prehistoria. Empezamos a modelar con arcilla antes de empezar a utilizarla para fabricar objetos útiles", explica Barrero al atender a la prensa.
"Hemos usado este material (la cerámica) no para fines utilitarios, sino de manera simbólica y para conectarnos con algo más grande que nosotros mismos", señala la española, quien ve las cuentas como "una forma de contar el tiempo" y, cuando las une, de "entablar una conversación".
Cada una de las esculturas, formada por decenas de cuentas de colores esmaltadas y unidas con alambre de metal, recibe un nombre relacionado con la presencia maternal a lo largo de la historia, desde diosas hasta figuras mitológicas, como Pachamama, Hariti, Isis o Ataecina.
La escultura Hariti, que como la mayoría está colgada en vertical en la pared y mide más de dos metros, evoca la figura de una virgen con el niño si se observa de lejos, con un cuerpo de tonos azulados y una cabeza con bolitas doradas.
Vulnerabilidad y fortaleza
"Quería hablarle a la mayor cantidad de personas posible. Todos tuvimos una madre. Todos tenemos una relación con una madre. Algunas personas son madres; otras eligen no serlo. Todos estamos aquí porque alguien nos dio a luz. Estamos aquí porque la Madre Tierra nos protege", apostilla.
Barrero (Almendralejo, 1969), que lleva tres décadas viviendo y trabajando como artista en Nueva York, tiene un estudio en la ciudad pero también otros cerca de Sevilla y en Grecia, lugares clave en su vida, ya que asegura que no puede pasar dos semanas sin estar "haciendo algo con las manos".
"Todo ese diálogo común a la humanidad, y de enfatizar la parte femenina, es lo que me ha llevado de una forma obsesiva a hacer este trabajo por mucho tiempo", revela en conversación con EFE.
Barrero, de manera más práctica, dice que busca "celebrar" con esta serie el trabajo de las madres, de las que todos aprendemos lo que es la "compasión", y que "normalmente no está expuesto", y ayudar a que "los niños aprendan lo que es la cerámica" tocando y jugando con el material.
Una de las fundadoras de la galería, Dominique Lévy, destaca que la muestra refleja cómo "la vulnerabilidad se encuentra con la fortaleza", puesto que las cuentas, nacidas de un gesto "íntimo y diminuto", "pueden romperse, pero cuando se unen, se transforman".
De hecho, apunta la artista, una de las técnicas que usa para unir las cuentas es el lañado, típico en España para restaurar piezas, junto al 'kintsugi' japonés.
Barrero, que ha expuesto sus obras en Grecia, Japón y EE.UU., presentará próximamente más piezas en la Hispanic Society Museum and Library de Nueva York, como parte de una exposición en torno a la mantilla española que abrirá el 20 de noviembre.
Nora Quintanilla