La líder socialdemócrata de Suecia, Magdalena Andersson, recibió este viernes del presidente del Parlamento, Andreas Norlén, el encargo de intentar formar Gobierno tras el triunfo de la oposición de centroizquierda en las elecciones legislativas del pasado domingo.
"Con base en las reuniones mantenidas hoy, he decidido darle a la líder socialdemócrata, Magdalena Andersson, el encargo de explorar las condiciones para formar un Gobierno que sea tolerado por el Parlamento", dijo en rueda de prensa Norlén.
Norlén rehusó hablar de plazos y dijo que Andersson deberá informar de la marcha de las negociaciones a su sucesor, que será elegido el próximo día 28, cuando se reúna por primera vez el nuevo Parlamento.
La Autoridad Electoral había confirmado la víspera, después del recuento del voto exterior, el triunfo de la oposición con el 49,5 % frente al 48,8 del bloque gubernamental del primer ministro conservador, Ulf Kristersson, con 176 diputados frente a 173.
A los pocos minutos de ser publicado el resultado, Kristersson presentó su renuncia al cargo.
El Partido Socialdemócrata ganó los comicios con el 28 %, su peor resultado en casi un siglo; seguido por el Partido Conservador, con el 19,8 %; y el ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), que retrocedió tres puntos y perdió su condición de segunda fuerza parlamentaria.
Andersson deberá ahora intentar formar Gobierno con sus aliados y tratar de superar las diferencias entre el Partido de Izquierda (socialista), que exige formar parte del Ejecutivo, y el Partido de Centro, que rechaza apoyar cualquier Gobierno que incluya a esa formación política.
Las líderes de ambos partidos reiteraron este viernes sus posiciones, después de reunirse con Norlén.
"No puedo imaginar que podamos estar en el Gobierno con el Partido de Izquierda, pero sí con los socialdemócratas y el Partido del Medio Ambiente", dijo la líder centrista, Elisabeth Thand Ringqvist, que rechazó de entrada cualquiera negociación con los socialistas.
La líder de esa formación política, Nooshi Dadgostar, aseguró por su parte que sólo votarán por un Ejecutivo del que forme parte y calificó la postura de los centristas de "poco razonable".
Andersson había asegurado antes de recibir el encargo de dirigir las negociaciones que se reuniría con los líderes de todos los partidos menos el SD y que quiere impulsar un nuevo "espíritu de colaboración".
Tras presentar la víspera su dimisión, Kristersson subrayó, no obstante, que el panorama no está claro y que no había llamado a Andersson para felicitarla por el triunfo electoral.
"No hay realmente ningún ganador, tampoco los socialdemócratas, que han obtenido su peor resultado en cien años. Es necesario mover algunas líneas rojas si queremos un Gobierno", dijo Kristersson al canal TV4.