Las energías renovables registraron un crecimiento récord en 2025 aunque éste aún debe acelerarse para alcanzar los objetivos del Consenso de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) de 2030, según se desprende de un informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) publicado este martes.
Coincidiendo con la celebración de la Semana del Clima en Nueva York, el documento de la IRENA analiza, junto con la Presidencia de la COP31 y la Alianza Mundial de Energías Renovables, el progreso mundial realizado hacia los objetivos de triplicar la capacidad de energía renovable y duplicar la eficiencia energética para 2030.
El texto sostiene que con una capacidad total de energía renovable instalada de 5,15 teravatios (TW) a finales de 2025 el mundo aún puede acercarse a cerrar la brecha con la que cumplir el objetivo de renovables, aunque considera que el avance debe ser mucho más rápido.
Para alcanzar el objetivo mundial de triplicar las energías renovables hasta los 11,2 TW para 2030, la capacidad debe más que duplicar los actuales niveles, advierte.
El informe indica que en 2025 se añadió una cifra récord de 693 gigavatios (GW) de nueva capacidad renovable, pero puntualiza que el ritmo de crecimiento anual tendría que acelerarse hasta llegar a 1200 gigavatios como promedio entre 2026 y 2030.
Según revela, la intensidad energética mejoró alrededor de un 2 % en 2025, muy por debajo del 4 % necesario para alcanzar el objetivo de ahorro energético establecido.
El presidente designado de la COP31, Murat Kurum, destaca en el documento que éste pone de manifiesto "una transición que avanza, pero de manera demasiado desigual".
Kurum remarca el rápido crecimiento de las renovables pero al mismo tiempo alerta de que los elevados costes de financiación y el lento progreso en materia de eficiencia energética e infraestructuras corren el riesgo de dejar atrás a muchos países.
También sitúa la electrificación en el centro de la agenda de la cumbre del clima para "mejorar la eficiencia energética, la calidad del aire y la salud, y reducir la dependencia de mercados energéticos volátiles".
Además, establece un objetivo global para aumentar la cuota de la electricidad en el consumo final de energía hasta el 35 % para 2035.
En el informe se insta a los responsables políticos a adoptar medidas más ambiciosas cara a la COP31 de Antalya (Turquía), entre las que figuran la modernización de las redes, "con inversiones de cerca de 1.000 millones de dólares estadounidenses al año entre 2026 y 2030, más del doble que en 2025".
El texto urge a desplegar tecnologías eléctricas eficientes, "ampliando el uso de baterías, almacenamiento y soluciones de flexibilidad para satisfacer de forma fiable el aumento de la demanda".
Insta asimismo a impulsar las renovables 24/7, combinando "energía solar, eólica y almacenamiento para disponer de electricidad firme, competitiva en costes y disponible las 24 horas del día" y a aprovechar la inteligencia artificial.
Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, en un comunicado apunta que "los récords de energía renovable se baten año tras año a medida que se acelera la revolución de las energías limpias" aunque, pese a ello, se debe "avanzar más y más rápido" para "eliminar los obstáculos que retrasan la transición, canalizar la inversión hacia los países en desarrollo y acabar de una vez por todas con nuestra dependencia de los combustibles fósiles volátiles".