El director ejecutivo de la Junta Fiscal, Robert Mujica dijo el miércoles que sus asesores legales se han reunido con las agencias federales que investigan el fallido contrato de Power Expectations.
“Las conversaciones sobre el contrato de Power Expectations continúan con los funcionarios federales. Y eso todo lo que vamos a decir”, dijo Mujica en conferencia de prensa.
Mujica sostuvo que, las banderas que le levantó a la Junta fue el tiempo que tomaba llevar a cabo el proyecto desde que se le dio el visto bueno y que el acuerdo acordado inicialmente cambió.
“Así que, poco después de la aprobación del contrato, establecimos salvaguardas que permitirían al gobierno terminar ese contrato independientemente de las alegaciones de falsificación, independientemente de las demás alegaciones, sobre la base de incumplimiento, sobre la base de no poder cumplir. El contrato habría sido susceptible de terminación. Y esas salvaguardas las estableció la Junta porque no estaban en el contrato original que llegó ante nosotros. Así que gran parte del ruido que están escuchando ahora tiene que ver con las supuestas falsificaciones, las supuestas representaciones falsas. Esos son asuntos diferentes. Pero lo que la Junta estableció fueron salvaguardas que habrían permitido, independientemente de esos asuntos, que el contrato fuera terminado. Porque incluso si se acepta el hecho de que asignaron el contrato a una nueva parte, el contrato era por 400 megavatios de energía. La nueva parte, Flotek, reveló en sus informes ante la SEC que solamente había acordado proporcionar 40 megavatios de energía. Así que este contrato no era el mismo contrato que aprobó la Junta. Y ese es el asunto. El asunto es que el contrato cambió y las partes cambiaron después de que la Junta lo revisó. Y la verdadera pregunta es por qué ocurrió eso”, expresó.
Mujica insistió que parte del tiempo que le tomó a la Junta revisar el contrato respondió en parte a la negativa de la Oficina Independiente de Adquisiciones (3PPO) de contestarle las preguntas.
Habló además sobre las regulaciones que deben aprobarse en Puerto Rico sobre el cabildeo.
“El cabildeo ocurre en todo el país y en el gobierno federal. No hay nada malo con el cabildeo. Lo que ocurre en casi todos los estados y en el gobierno federal, son la divulgación y la transparencia de esa actividad. No existe una ley en Puerto Rico que regule el cabildeo y permita esa divulgación. Así que se trata simplemente de divulgar. La gente tiene derecho a saber quién está cabildeando, para quién y con qué propósito. Simplemente transparencia. La actividad en sí está bien”, mencionó.
“El otro elemento que mencionamos aquí, que resulta particular, es que examinamos cuáles son las cosas que son únicas de Puerto Rico y que no existen en otros lugares. El cabildeo existe en todas partes. Y, nuevamente, no hay nada malo con eso. De hecho, puede ser beneficioso y aportar información durante los procesos legislativos y de contratación. Pero muchos estados, más de 40, y también el gobierno federal, prohíben los honorarios contingentes o los honorarios por éxito. Estos son honorarios que dependen de si se firma o no un contrato o de si se obtiene o no un resultado exitoso. Hay una razón para eso, porque ese tipo de contratos crea un incentivo simplemente para lograr que se firme un contrato o que ocurra determinada acción, no necesariamente para obtener el mejor resultado, sino para obtener un resultado específico. Y por eso, nuevamente, la mayoría de los estados y el gobierno federal prohíben ese tipo de honorarios. Puerto Rico no tiene leyes relacionadas con eso. De hecho, creo que se presentó un proyecto de ley en uno de los cuerpos de la Legislatura que podría atender esta actividad”, añadió.
Mujica insistió que en que la Junta no maneja subastas, por lo que corresponde al Gobierno escoger entre Javelyn, Gotham o bajo un nuevo proceso, al proveedor de energía temporal.
