En medio del bullicio cultural y la vibrante vida nocturna que caracteriza al Viejo San Juan, la escena del entretenimiento en Puerto Rico acaba de marcar un hito sin precedentes: el stand-up comedy ya no dependerá únicamente de fechas itinerantes ni de espacios prestados. A partir de este viernes, 25 de septiembre, el renovado Hotel Rumbao abre sus puertas a Comedy Lab, el primer club concebido desde cero para convertirse en el epicentro permanente del arte de hacer reír en la isla.
La propuesta nació del encuentro entre la inquietud artística y la gestión cultural. En entrevista con Prensa Abierta, el destacado comediante, actor y host inaugural del club, Keropi Sánchez, relató cómo el proyecto tomó forma tras una serie de reflexiones compartidas con sus socios, Iván Muratti y Fernando Zavala, sobre las limitaciones que enfrentaba el gremio local.
«La idea nace prácticamente de conversaciones donde Iván Muratti, Fernando Zavala y yo hablábamos acerca de la stand-up comedy. Como yo hago stand-up, me pasaba que presentarme constantemente en ambientes preparados para esto era difícil, ya que en Puerto Rico no hay comedy clubs como tal», explicó Sánchez a Prensa Abierta. «Hay algunos espacios pequeños o café-teatros, pero no son muchos. Y esto se da también por el crecimiento que está teniendo el stand-up comedy en la isla, no solo con los puertorriqueños, sino también con comediantes de otros países que están viniendo a hacer shows en venues grandes».
Para Sánchez, este momento responde a un fenómeno en pleno auge que requería una infraestructura a la altura del talento boricua.
«Está habiendo un crecimiento bien bonito del stand-up en Puerto Rico y por eso dijimos: ‘Mira, vamos a hacer esto’. Ayuda a que se sigan abriendo más oportunidades para los talentos, nos sigamos uniendo, tengamos espacios para coincidir y aprender los unos de los otros», añadió.
Con una capacidad íntima para 220 personas, la propuesta de Comedy Lab busca abarcar todo el espectro del género. El primer fin de semana ya da muestra de ello: la noche inaugural del viernes arranca con un line-up de peso integrado por Luis Ponce, Scottie Durán, Ámbar Bonilla y Ernesto Rolón, bajo la conducción de Keropi. El sábado 26, el veterano Mario VI tomará las tablas con su aclamado unipersonal «10 años sin reírme».
Sin embargo, el verdadero motor del «laboratorio» radica en su flexibilidad y su apertura a la experimentación. Además de funciones individuales y carteleras con figuras ya consolidadas de la escena boricua, el club mantendrá una apuesta firme en los conocidos Open Mics (micrófonos abiertos).
«Son oportunidades donde 10 o 11 comediantes hacen cinco minutos cada uno. Prácticamente esto es para comediantes que nadie conoce o personas que quieren practicar a ver si el stand-up es lo de ellos. Queremos invitar grupos de improvisación, gente que haga musicales de comedia… el espacio es puramente de comedia, aunque no estamos cerrados a que en algún momento se use para otras expresiones del arte», puntualizó Keropi.
Inspirado en la cultura de los emblemáticos comedy clubs de Estados Unidos, el espacio aspira también a convertirse en una parada estratégica para artistas internacionales que buscan probar material antes de grandes giras o sorprender al público en formato íntimo.
«Queremos que el escenario en Puerto Rico tenga ese flow donde un comediante grande diga: ‘Voy para Puerto Rico, pero antes de un venue grande, déjame experimentarlo en un espacio pequeño’. Estamos abiertos a sorpresas sin que nadie lo sepa», reveló a este medio.
Boletos agotados en sus primeras funciones
El entusiasmo del público no se ha hecho esperar. Las primeras dos fechas de apertura se vendieron en su totalidad a las pocas horas de anunciarse, demostrando la alta demanda por este tipo de oferta cultural.
La cartelera continuará el viernes 2 de octubre con el regreso de Mario VI —con boletos ya casi agotados—, seguido por la presentación del 9 de octubre. Para quienes buscan asegurar su espacio o conocer los próximos talentos en agenda, la producción habilitó la plataforma oficial comedylabclub.com, además de la venta constante de entradas mediante ticketera.com.
Comedy Lab abre su telón no solo como un local nocturno más, sino como la pieza que faltaba para consolidar el movimiento de la comedia en Puerto Rico.
