El Gobierno colombiano extraditó este viernes a Estados Unidos a Geovany Andrés Rojas, alias Araña, quien fue jefe negociador de paz de una disidencia de las antiguas FARC, en un inusual acto liderado por el presidente Abelardo de la Espriella en una base militar de Barranquilla.

Rojas -jefe de los Comandos de Frontera, una disidencia de las FARC que opera en el sur de Colombia- fue trasladado esta madrugada desde la cárcel La Picota, en Bogotá, hasta la base militar de Catam y posteriormente al Comando Aéreo de Combate número 3 de Malambo, en el área metropolitana de Barranquilla, donde fue entregado por el mandatario a las autoridades estadounidenses.

En el hangar militar, De la Espriella ofreció una declaración mientras Rojas, esposado y vestido con ropa característica de prisionero, permanecía custodiado por agentes de Interpol y militares armados.

"Este criminal que ven aquí es Giovanni Andrés Rojas, alias Araña", expresó De la Espriella.

Araña estaba preso en Bogotá desde 2025, cuando fue detenido por una circular roja de la Interpol, y De la Espriella firmó su extradición a EE.UU. en agosto junto con las de otros cuatro miembros de grupos armados que fueron negociadores durante los diálogos que llevó a cabo el Gobierno antecesor con el objetivo de alcanzar la llamada paz total.

Esta política se convirtió en el buque insignia de la anterior Administración y buscó establecer diálogos con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y con las disidencias de las FARC, además del sometimiento a la justicia de bandas criminales como el Clan del Golfo, la mayor organización ilegal del país.

Durante el acto De la Espriella, que dio por terminadas el mes pasado todas las mesas de negociación, volvió a criticar la política de paz del anterior Gobierno de Gustavo Petro (2022-2026).

"En el Gobierno anterior, la extradición de este sujeto fue suspendida (…) y se excusaba en falsos procesos de paz para defenderlos y protegerlos", afirmó De la Espriella, que además sostuvo que Rojas estaba cobijado por uno de esos procesos.

Una extradición utilizada como mensaje

Durante su intervención en Barranquilla, De la Espriella no se limitó a referirse al procedimiento de entrega y vinculó el caso con varios de los principales componentes de su agenda de seguridad: la lucha contra el narcotráfico, la fumigación de cultivos de coca, el fortalecimiento de la cooperación con Estados Unidos y el abandono de la política de negociación con grupos armados.

El mandatario aseguró que ha firmado 94 extradiciones desde el comienzo de su Gobierno y sostuvo que vendrán más.

La extradición ocupa, de hecho, un lugar destacado en la estrategia de seguridad que el Ejecutivo viene presentando desde el comienzo de su mandato.

Por EFE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *