Los países del G7 liberarán "hasta 100 millones de barriles" de diésel y petróleo crudo en los próximos cuatro meses para aliviar la presión sobre los mercados energéticos, anunció este viernes el presidente de Francia, Emmanuel Macron.
Macron afirmó además que no habrá "ninguna prohibición" a las exportaciones de diésel entre los miembros del G7 y aseguró que las medidas acordadas por el grupo "deberían hacer bajar los precios" de los combustibles.