Los rebeldes chiíes hutíes negaron este martes que las tropas progubernamentales del Gobierno yemení reconocido internacionalmente hayan tomado posiciones en la costa occidental del país en medio de la ofensiva contra los insurgentes, que tildaron estos anuncios de "falsas hazañas".
Las unidades de los hutíes "mantienen bajo su control todos sus avances sobre el terreno, y lo que difunde el enemigo no son más que falsas hazañas para complacer a sus amos, al igual que sus métodos maliciosos, de los que nuestro pueblo es consciente, tanto en la costa occidental como en otros lugares", indicó en su cuenta oficial de X el portavoz militar de los rebeldes, Yahya Sarea.
Sarea apuntó que "más de 200 miembros de las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí resultaron muertos o heridos en las últimas horas en decenas de ataques hutíes dirigidos contra sus movimientos en Ras al Arah y Al Suqya", situados en los accesos meridionales del estrecho de Bab al Mandeb.
Ayer, en el marco de la ofensiva bautizada como "Amanecer del Yemen", iniciada hace dos días por el presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial del Yemen, Rashad al Alimi, y apoyada por la coalición capitaneada por Riad, las tropas leales al Gobierno yemení anunciaron haber recuperado la zona que da acceso a Bab al Mandeb, así como a la ciudad de Moca, que estaban en manos de los hutíes el mes pasado.
Hasta el momento, ni la coalición ni las tropas progubernamentales han reaccionado ante posibles bajas en sus filas.
La agencia oficial de noticias yemení SABA, del Gobierno yemení, aseguró ayer que Moca y la zona de Bab al Mandeb -que estaban en manos de los hutíes desde el mes pasado- también fueron recuperadas por la Brigada de los Gigantes y el Escudo de la Nación, facciones leales al Ejecutivo y a Arabia Saudí.
La captura de ese territorio ha sido el avance territorial más significativo de los insurgentes desde la tregua de 2022 -que pausó un conflicto que data desde 2014- lo que les dio el acceso al estrecho de Bab al Mandeb, un punto crítico para la navegación internacional.
Estos avances reivindicados por las fuerzas yemeníes coinciden con la reunión ayer entre Arabia Saudí, Turquía y Pakistán en Riad, en el marco del llamado Pacto de la Meca, en el que acordaron activar de inmediato el pacto de defensa conjunta y adoptar las medidas necesarias para proporcionar las fuerzas y capacidades militares acordadas y desplegarlas rápidamente en el reino, en medio de la escalada contra los hutíes.
Esta ofensiva tiene como objetivo recuperar Saná, la capital del Yemen, que fue tomada por los hutíes a finales de 2014, fecha en la que comenzó la cruenta guerra en un país que sufre una de las peores tragedias humanitarias en el mundo.