El ministro de Economía y Finanzas de Uruguay, Gabriel Oddone, advirtió este martes que el país sudamericano necesita un crecimiento del PIB que supere el 2,5 % para sostener su modelo de convivencia.
"Lo que tenemos es una economía ordenada, una política pública que gestiona bien shocks exógenos, que da certezas, pero que está lejos de generar una dinámica de crecimiento", señaló durante su disertación en un foro organizado por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).
El equipo económico del Gobierno estima que este 2026 el crecimiento del país estará en el entorno del 1,6 %, mientras que un informe publicado por el Banco Mundial en las últimas horas prevé que el crecimiento del país sudamericano será del 1,2 %, mientras proyecta un crecimiento regional del 2,2 %.
"Nuestro dilema principal, desde el punto de vista económico, es que sin crecimiento superior al 2,5 %, nuestro modelo de convivencia no es sostenible", advirtió Oddone y explicó que esto es lo que se necesita para atender las demandas en seguridad, proteger a la infancia e invertir en educación.
El ministro expresó que el modelo de convivencia actual del Uruguay es uno de los aspectos que lo distinguen de otros países de la región, por lo que llamó a no descuidarlo.
Como en otras ocasiones, el ministro insistió en que "para mover la aguja de la economía lo que se tiene que mover es la inversión privada" y que el rol y el objetivo del Gobierno es "generar las condiciones de clima de inversiones suficientemente importante", como son acciones adoptadas para la inserción internacional y apertura de mercados.
"Debemos dejar de cubrirnos para un riesgo cambiario que no está y tenemos que tomar decisiones de más largo aliento y más arriesgadas, no esperando que el Estado sea el que haga todo y el que al final del día siempre esté al final de la cola para rescatarme si algo sale mal", instó el ministro.
Consultada por la prensa, la presidenta de la ACDE, Elisa Facio, aseguró que hay empresarios que coinciden con el ministro en que "es bueno tomar riesgos", pero que quizás sean otros los elementos que los hacen dudar a la hora de invertir, "como puede ser por ejemplo la falta de flexibilidad laboral", dijo.