La candidata demócrata a gobernadora de Texas (EE.UU.), Gina Hinojosa, retó este jueves al republicano Greg Abbott a un debate electoral frente a la residencia oficial del mandatario, quien busca un cuarto mandato.
La campaña de Abbott, un político ultraconservador y cercano al presidente Donald Trump, no ha respondido hasta ahora a las invitaciones para participar en un debate, por lo que Hinojosa decidió plantarse frente a la residencia del gobernador con dos podios y un periodista local de la cadena Fox 7 para que actuara como moderador.
En su primera campaña para gobernador y en las dos siguientes para conseguir la reelección, Abbott debatió con sus contrincantes demócratas, incluido el excongresista Beto O'Rourke, quien también le pisó los talones en las encuestas, pero perdió la contienda con un 43,8 % de los votos.
El actual gobernador no se pronunció públicamente sobre la invitación de Hinojosa ni acudió al encuentro. En cambio, un autobús estacionado frente a su residencia, con dos pantallas gigantes, una a cada lado, proyectó un anuncio de su campaña en el que criticaba a Hinojosa y la tildaba de ser "muy radical y muy peligrosa para Texas".
Desde uno de los dos podios, Hinojosa acusó a Abbott de estar "escondiéndose" de sus electores.
"Si Abbott no es suficientemente hombre para debatir conmigo, entonces no merece ser el gobernador de Texas", señaló la candidata demócrata frente a un pequeño grupo de seguidores y decenas de reporteros.
"Seguiré hablando con los texanos en todo el estado sobre mi plan para volver al sueño americano: salvando las escuelas públicas y poniendo más dinero en sus bolsillos", dijo Hinojosa, quien abogó por volver "a un gobierno que dé resultados a las personas de Texas y no a los multimillonarios".
De ser elegido de nuevo y completar un cuarto mandato, Abbott se convertiría en el gobernador que más tiempo ha ocupado el cargo en Texas, por delante de Rick Perry, quien estuvo 14 años en el poder.
La legislación de Texas no limita el número de mandatos consecutivos de un gobernador. Abbott fue elegido por primera vez en 2014, después de que Perry decidiera no buscar la reelección. Su predecesor pasó a formar parte del primer Gobierno de Trump como secretario de Energía en 2017.
Hinojosa ha ido subiendo en las encuestas en las últimas semanas. Un sondeo publicado el martes por el Texas Politics Project señaló que Abbott afronta una competencia "sin precedentes" y situó a ambos candidatos en un empate técnico en la recta final de la contienda.
El sondeo mostró a Hinojosa con un 49 % de apoyo frente al 48 % de Abbott, una ventaja de un punto porcentual que "no es estadísticamente significativa".
Los republicanos de Texas, un estado considerado durante décadas como un bastión del partido, afrontan en estas elecciones de medio mandato contiendas reñidas en varios distritos legislativos, especialmente en el sur del estado, así como en las carreras al Senado y a la gobernación.
El apoyo de Abbott a las grandes tecnológicas y a los centros de datos, profundamente impopulares entre los votantes de Texas, especialmente en las zonas rurales, junto con el malestar económico y la baja popularidad de Trump, amenazan con erosionar el respaldo a los republicanos en el estado.
Alejandra Arredondo