El reto de aumentar la fibra en los panes de consumo diario

Aumentar el contenido de fibra de los panes de consumo diario es uno de los objetivos de Grupo Bimbo, que se ha fijado como meta que, para 2030, todos sus panes blancos y productos de bollería aporten al menos 3 gramos de fibra por cada 100 gramos de alimento, según informó la compañía con motivo del Día Mundial del Pan.

Además, la industria alimentaria busca mejorar el perfil nutricional de sus productos de pan y bollería, con el objetivo de alcanzar una "calidad nutrimental óptima", considerada a partir de una calificación de 3,5 estrellas o más en el sistema de evaluación nutricional Health Star Rating (HSR).

Este sistema, desarrollado por los gobiernos de Australia y Nueva Zelanda, evalúa el perfil nutricional de los alimentos mediante una escala de 0,5 a 5 estrellas, en la que las puntuaciones más altas indican una valoración nutricional más favorable. La clasificación permite comparar productos alimenticios de categorías similares.

En este contexto, Grupo Bimbo informó este jueves que el 98 % de sus productos de consumo diario, entre los que se encuentran panes, bollería, muffins ingleses y bagels salados, alcanzan una calificación de al menos 3,5 estrellas, puntuación que la compañía considera de «calidad nutrimental óptima».

De acuerdo con la multinacional mexicana, el 48 % de sus ventas netas totales corresponde a productos que cumplen con ese criterio de clasificación nutricional.

“‘Nutrición Positiva’ es el marco bajo el cual evaluamos nuestros productos de manera integral. Consideramos la composición de la receta, el tamaño de la porción y el papel que el alimento desempeña en la dieta de las personas”, explicó la directora global de Investigación y Desarrollo de Grupo Bimbo, Patricia Villalobos.

Según los datos proporcionados por la compañía, el 97 % de sus panes blancos y bollería aportan al menos 2 gramos de fibra por cada 100 gramos de producto y se elaboran sin conservadores ni colorantes artificiales.

“El pan tiene una frecuencia de consumo elevada en muchos mercados. Por ello, las mejoras nutricionales en productos que forman parte de la dieta cotidiana pueden contribuir a incrementar la disponibilidad de nutrientes de interés, como la fibra, en la alimentación de la población”, apuntó Villalobos.

Más fibra para 2030

El contenido de fibra constituye uno de los aspectos en los que la compañía busca introducir cambios, ante la importancia de este nutriente para la salud pública y los niveles de consumo inferiores a las recomendaciones nutricionales que, según Villalobos, se registran en numerosos países.

En ese sentido, Bimbo se ha fijado como meta que, para 2030, la totalidad de sus panes y productos de bollería blancos aporten al menos 3 gramos de fibra por cada 100 gramos de alimento, frente al mínimo de 2 gramos que actualmente alcanzan el 97 % de esos productos.

Esta cantidad corresponde al umbral establecido por el Codex Alimentarius, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), para considerar un alimento como fuente de fibra.

La empresa también busca que para 2027 sus panes y productos de bollería contengan menos de 15 ingredientes, que describen como reconocibles, como parte de los cambios previstos en la composición de estos alimentos.

Asimismo, la compañía afirmó que elabora sus panes sin conservadores ni colorantes artificiales y, alineada a las regulaciones locales, contienen harinas fortificadas con hierro, ácido fólico y vitaminas del complejo B, y no incluyen jarabe de maíz de alta fructosa.

En la medición de 2024 de Access to Nutrition Initiative (ATNi), organización independiente que evalúa las políticas y prácticas nutricionales de la industria alimentaria, Grupo Bimbo pasó del noveno al cuarto lugar entre las 30 mayores empresas de alimentos del mundo.

Por EFE

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