La ausencia de la vigente campeona del mundo y de Europa, la rusa Angelina Melnikova, que no podrá competir tras denegarle las autoridades neerlandesas el visado de entrada, marcará el desarrollo de los Mundiales de gimnasia que arrancarán este sábado en Róterdam en los que se pondrán en juego los primeros billetes para Los Ángeles 2028.
Una cita olímpica en la que se asegurarán su presencia los tres países que suban al podio en la competición por equipos, tanto en la categoría masculina como en la femenina, en la que Rusia tendrá muy complicado, si no imposible, ocupar una de las tres primeras plazas.
El conjunto ruso no sólo no podrá contar con Melnikova, sino tampoco con Anna Kalmykova, plata en el concurso completo en los últimos Europeos, ni con Viktoria Listunova, integrante del equipo ruso que se colgó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio, a las que también les fue negado el visado de entrada a los Países Bajos.
Un conflicto burocrático que desató la indignación de la Federación Rusa de Gimnasia que calificó la decisión de "discriminatoria", así como de una "violación" de los principios de igualdad que deben regir cualquier competición deportiva.
Más allá fue el embajador de Rusia en los Países Bajos que en un comunicado difundido a través de las redes sociales acusó a las autoridades neerlandesas de denegar "deliberadamente" los visados para "debilitar" al equipo ruso.
Acusaciones que negó el ministerio neerlandés de Salud, Bienestar y Deportes que señaló que "el rendimiento deportivo no influye en absoluto en la evaluación de la solicitud de visado" que se rige bajo el Código de Visados de la Unión Europea.
El regreso de Rebeca Andrade
Un conflicto que ha relegado a un segundo plano el retorno de la brasileña Rebeca Andrade, cuádruple medallista en los pasados Juegos Olímpicos de París, que disputará su primera gran competición internacional tras permanecer el pasado año alejada de los tapices para recuperarse física y mentalmente del anterior ciclo olímpico.
Un retorno, eso sí, gradual ya que la gimnasta brasileña, plata en concurso completo en los Juegos de Tokio 2020 y en los de París 2024, tan sólo tiene previsto competir, al menos inicialmente, en barra de equilibrio y salto.
Nemour ante su gran oportunidad
Circunstancia que unida a la exclusión de Melnikova y la ausencia de la estadounidense Simone Biles, la gimnasta más laureada de la historia, que no compite desde los Juegos de París, sitúa a la argelina Kaylia Nemour como la principal candidata para colgarse la medalla de oro en el concurso completo.
Tal y como dejó claro este verano en los Juegos Mediterráneos en los que la argelina, de 19 años, se alzó con la victoria con una puntuación total de 57,750 unidades, la nota más alta lograda por cualquier gimnasta en el presente curso.
Sin embargo, Nemour deberá vigilar muy atentamente a la jovencísima china Qinqin Ke, de tan sólo 16 años, vigente campeona de Asia, y a la estadounidense Hezly Rivera, que a sus 18 quiere emular a la mítica Simone Biles y subir a lo más alto del podio en su debut en un Mundial.
Hashimoto busca su cuarto título consecutivo
Un primer escalón del podio del que no quiere bajarse el japonés Daiki Hashimoto que tratará de encadenar su cuarto título consecutivo de campeón del mundo en el concurso completo, un logró que situaría al gimnasta nipón, de 25 años, tras los pasos de su compatriota, el legendario Kohei Uchimura, ganador de seis oros seguidos entre los años 2009 y 2015.
Reto en el que tratará de hacer fracasar a Hashimoto su compañero de equipo Shinnosuke Oka, el vigente campeón olímpico, que se perfila como su principal rival en ausencia del chino Bohenh Zhan, plata en los Juegos de París y en los Mundiales de Yakarta, que se perderá la cita por una lesión de última hora.
En espera del más mínimo error de los gimnastas japoneses aguardará el croata Illia Kovtun, vigente campeón de Europa, que ya sabe lo que es pisar un podio mundialista tras colgarse el bronce en 2023 y la plata en 2021 compitiendo entonces bajo bandera croata.
Japón y Estados Unidos, favoritos para el oro por equipos
Con Hashimoto y Oka al frente parece poco probable que al equipo japonés se le pueda escapar tanto el oro como la clasificación olímpica, si bien los vigentes campeones olímpicos y mundiales harían bien en no fiarse del siempre competitivo conjunto chino.
Por su parte, Estados Unidos y Gran Bretaña, que llega a la cita tras coronarse en Zagreb campeona de Europa, se perfilan, con permiso de Rusia, como los principales candidatos para alzarse con el tercer billete para los Juegos de Los Ángeles.
Mientras que en la categoría femenina un renovadísimo equipo estadounidense tratará de prolongar su hegemonía y sumar su octavo título consecutivo, pese al empuje de Italia, plata en los Juegos de París, y de Brasil, bronce en la capital francesa, con Rebeca Andrade y Flavia Saraiva a la cabeza.
España se aferra a la fiabilidad de Petisco
Medallas que se antojan complicadas, lo mismo que la clasificación olímpica, para los dos equipos españoles, que tendrán una nueva oportunidad de lograr el pasaporte para Los Ángeles en los Mundiales que se disputarán en 2027 en China y en los que se repartirán nueve nuevos billetes tanto en la categoría masculina como en la femenina.
Más factible parece la posibilidad de ver a alguno de los dos conjuntos españoles en la final por equipos, especialmente el femenino que quiere redondear un más que notable año en el que fue séptimo en los Europeos de Zagreb y se colgó la plata en los Juegos Mediterráneos.
Una cita en la que Alba Petisco subió al segundo escalón del podio en el concurso completo, en un nuevo ejemplo de la regularidad de la gimnasta catalana que tratará de repetir en Róterdam la final individual que ya disputó el pasado año en Yakarta, donde fue decimocuarta.
Por su parte, Rayderley Zapata tratará de alcanzar, una vez superados los problemas físicos que le impidieron participar en los Europeos, la final de suelo, el aparato en el que se proclamó subcampeón olímpico en los Juegos de Tokio.