Con más dificultades de las esperadas y ante un adversario, recién ascendido, que no se dio por vencido hasta el final, el Manchester City adoptó el modo Premier, el que le ha proporcionado victorias en cada partido, y superó al Ipswich en el Etihad para firmar el mejor arranque en una Liga.
El conjunto de Enzo Maresca, vapuleado el martes contra el Paris Saint Germain en la Liga de Campeones (2-4), retomó el pulso en la competición doméstica. Dejó de lado las consecuencias del mazazo europeo y las secuelas, aún, del veredicto de culpabilidad de 114 cargos por irregularidades financieras y mantuvo el tipo ante su rival.
Maresca dio un giro a su once y reservó a jugadores habitualmente titulares como Enzo Fernández, Jokso Gvardiol, Rayan Cherki, Elliot Anderson o Antoine Semenyo y con eso tiró hacia adelante en un compromiso que le proporcionó la séptima victoria seguida y situó a Maresca como el primer entrenador en lograr semejante registro con el City, por delante de Pep Guardiola, al que había igualado en la pasada fecha.
No rotó Erling Haaland. No lo hace. El noruego es una garantía y de nuevo volvió a resultar determinante para el triunfo ante el Ipswich. Un doblete y otra victoria. Siete goles en siete jornadas en lo que va de Premier.
El City, que recibe el martes al AEK Atenas en otro capítulo europeo, el tercero, se topó con un adversario ordenado que transita con solvencia por la clasificación. Está en el ecuador con tres partidos ganados y otros tantos perdidos llegó a Manchester.
A pesar de toparse con el marcador en contra a los 19 minutos, cuando apenas había sufrido, solo con un cabezazo de Ruben Dias que obligó a aparecer al meta Christian Walton, con el gol logrado por Phil Foden, dentro del área, a pase del belga Dominik Doku, buscó la igualada pronto.
Y lo consiguió dos minutos después, cuando el líder aún no había asimilado la ventaja. Fue en un pase al espacio, perfecto de Guemissongui Ouattara a Daizen Maeda, más rápido que su marcador. Le dejó en el suelo a Nico O'Reilly, encaró a Gianluigi Donnarumma y le batió.
Hasta que apareció Erling Haaland. No tardó. Tras una amenaza de Emersson, que pudo poner por delante al Ipswich a la media hora, irrumpió el noruego a diez del final, cuando llevó a la red, de cabeza un estupendo pase de Mateo Kovacic.
La ventaja fue local en el descanso. Después, siguió con sus esperanzas el conjunto de Gary O'Neil que amenazó con un disparo alto de Abdou Ouattara y cuando el partido se convirtió en un ida y vuelta, resolvió otra vez el goleador vikingo.
Sentenció en el 69 cuando aprovechó un pase de Ilman Ndiaye para volver a batir a Walton y cerrar el choque que le consolida en la cima de la Premier. Una falta dentro del área de Marc Guehi sobre el ghanés Issahaku Fatawu supuso el penalti que transformó el neerlandés Zian Flemming en el añadido y que complicó el tramo final para el líder.
Enzo Maresca Gary O'Neil
— Ficha técnica
3 – Manchester City: Gianluigi Donnarumma; Matheus Nunes (Abdukodir Khusanov, m.77), Ruben Dias, Marc Guehi, Nico O'Reilly (Josko Gvariol, m.61); Mateo Kovacic (Enzo Fernández, m.50), Ayyoub Bouaddi; Ilman Ndiaye, Phil Foden (Elliot Anderson, m.77), Jeremy Doku (Antoine Semenyo, m.77); y Erling Haaland.
2 – Ipswich Town: Christian Walton; Dara O'Shea, Issa Diop, Jacob Greaves Jack Clarke, m.91), Leif Davis; Florentino Luis (Azor Matusiwa, m.72), Exequiel Palacios; Abdoul Ouattara, Julio Enciso (Chuba Akpom, m.78), Daizen Maeda (Issahaku Fatawu, m.72); y Emerson Da Silva (Zian Flemming, m.77).
Goles: 1-0, m.19: Phil Foden; 1-1 ,m.21: Daizen Maeda; 2-1, m.34: Erling Haaland; 3-1, m.69: Erling Haaland. 3-2, m.90: Zian Flemming, de penalti.
Árbitro: Farai Hallam. Mostró tarjeta amarilla a Abdoul Ouattara y Leif Davis, del Ipswich y a Josko Gvardiol, del Manchester City.
Incidencias: encuentro de la séptima jornada de la Premier disputado en el Etihad Stadium de Manchester ante unos 55.000 espectadores.
Santiago Aparicio