El senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, el candidato más votado en la primera vuelta de las presidenciales en Brasil, afirmó este viernes que el mejor ajuste fiscal que el país puede promover es retirarle el poder a su adversario, el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
"El mayor ajuste fiscal que Brasil puede hacer es sacar a Lula del poder. Él es hoy el mayor problema en el desajuste de las cuentas (públicas)", aseguró el candidato ultraderechista en una entrevista que concedió a la red Globo de televisión, que coincidió con cacerolazos en varias regiones del país.
El hijo primogénito del expresidente Jair Bolsonaro acusó al presidente progresista de haber elevado excesivamente los gastos hasta el punto que la deuda pública ya llega al equivalente del 82,9 % del PIB, casi diez puntos más, y el déficit fiscal al 9,48 %, su mayor porcentaje desde la pandemia de la covid-19.
El senador admitió que la deuda aumentó por los altos intereses del país, pero aclaró que, pese a que las previsiones de los economistas indicaban que los tipos caerían este año a un 7 % anual, "están en casi un 14 % debido al grave problema fiscal generado por Lula".
"La deuda está en casi once billones de reales (unos 2,2 billones de dólares), pero si los intereses hubieran caído al 7 % como estaba previsto al final del Gobierno (de Jair) Bolsonaro, nos habríamos ahorrado casi un billón de reales (2.200 millones de dólares)", afirmó.
El ultraderechista, que obtuvo un 47 % de los votos en la primera vuelta contra un 45 % de Lula y tiene un 51 % de la intención de voto para la segunda vuelta contra un 49 % se su adversario, desmintió varias acusaciones de la campaña del presidente sobre el ajuste que promoverá en las cuentas públicas.
Bolsonaro descartó reajustar los salarios y las jubilaciones por debajo de los índice de inflación, como asegura el jefe de Estado, debido a que su intención no es hacer economía a costa de los más pobres, de los jubilados o de los funcionarios públicos concursados.
"Hay mucho de dónde cortar", afirmó el opositor al ser interrogado sobre su promesa de reducir en cerca de 200.000 millones de reales (unos 39.490 millones de dólares) los gastos públicos.
El senador afirmó que su proyecto prevé reducir el número de ministerios de los actuales 39 a cerca de 29, vender unos 30.000 inmuebles públicos actualmente abandonados y acelerar el proceso de concesiones petroleras en el Margen Ecuatorial.
"También alcanzaremos un gran ahorro con el combate a la corrupción y a la mala gestión de las estatales. En el Gobierno de Bolsonaro las estatales sumaron ganancias por 18.000 millones de reales (unos 3.553 millones de dólares) y en el de Lula ya acumulan pérdidas por 36.000 millones de reales (unos 7.107 millones de dólares)", afirmó.