Clara Palma
Berlin, 17 oct (EFE).- Una de las mayores empresas alemanas en la instalación de soluciones renovables ha capacitado ya a más de 500 electricistas colombianos para que puedan integrarse en su plantilla en Alemania, donde la acuciante falta de mano de obra cualificada se ha convertido en un obstáculo para la transición verde.
En un polígono industrial a las afueras de Berlín, un centenar de electricistas colombianos suben uno por uno a un pequeño estrado, entre el aplauso ensordecedor de sus compañeros, para recoger el diploma que acredita que han concluido la primera fase de seis semanas de la formación que ofrece la Academia Enpal.
Aún deberán completar un periodo de formación y prácticas de entre cinco y 11 meses hasta que concluya el proceso de reconocimiento de su título profesional, aunque desde el primer momento en Alemania cuentan ya con un contrato de trabajo indefinido y un salario.
Como el resto de la plantilla de electricistas de Enpal, una empresa emergente del ramo de las tecnologías limpias valorada en más de 1.000 millones de dólares -es decir, un 'unicornio'- se dedicarán a la instalación de sistemas fotovoltaicos, bombas de calor y otras soluciones renovables en viviendas particulares.
Óscar Llanos llegó a Alemania en 2024, cuando Enpal puso en marcha el programa de capacitación de electricistas colombianos, y se ha convertido entretanto en uno de los formadores que enseñan a los recién llegados la normativa y los estándares de seguridad germanos.
"Universalmente la electricidad es la misma en cualquier parte del mundo", explicó a EFE, pero señaló que en Colombia, debido al clima, no existen prácticamente sistemas de calefacción.
"Aquí en Alemania, cuando llegamos nosotros como electricistas, debemos formarnos y aprender esa nueva área, que es preparar todos los sistemas eléctricos para que posteriormente se pueda instalar un sistema de calefacción", afirmó, en alusión a las bombas de calor sostenibles cuya instalación subvenciona el Estado alemán.
Llanos explica que el idioma, es, en efecto, "una barrera muy grande", como lo es el choque cultural en un país donde las personas, a diferencia que en Colombia, son a su juicio muy directas y valoran mucho el espacio personal y el silencio.
"Pero si nosotros nos preparamos muy bien desde que estamos en Colombia y sabemos a qué país vamos a ir, entonces va a ser un poquito más fácil", señaló, al subrayar la importancia de las expectativas claras.
Preparación con cursos de alemán
La responsable del programa de la compañía para América Latina, Annika Formanek, dijo a EFE que aproximadamente el 90 % de quienes comienzan con la capacitación se quedan en la empresa, en cuya plantilla de unos 1.200 electricistas trabajan también unos 50 brasileños.
"Pero es más fácil el proceso si se realiza con un sólo país", explicó, en referencia a Colombia, con la que Alemania tiene un convenio de migración y con cuyo Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) colabora Enpal.
En origen, los candidatos, que pasan un proceso de selección, entran en una fase preparatoria donde la empresa ya les paga cursos de alemán y para homologar su carnet de conducir con el europeo, además de ayudarles a solicitar el visado y la homologación del título de electricista, agregó Formanek, una fase que dura seis meses de promedio antes de que puedan trasladarse a Berlín.
Falta de mano de obra cualificada
Paul Hauer dirige la academia fundada en 2017, que se centra en los cursos de capacitación avanzada y no forma a electricistas desde cero.
"Para Enpal la academia resuelve el problema de la falta de mano de obra. Es decir, tenemos demasiado pocas personas capacitadas para llevar a cabo las instalaciones y por eso hemos lanzado estos grandes programas para capacitar nosotros mismos al personal", declaró a EFE.
Según su página web, la empresa asume hasta 20.000 euros de coste por persona en vuelos, cursos, alojamiento y tasas administrativas, a lo que se añaden los 12.000 euros en los que está valorado el programa de capacitación.
"La inversión merece totalmente la pena, porque hoy en día, en estos tiempos de falta de mano de obra, no hay nada más importante que tener personal motivado y bien formado", aseguró Hauer.
Según cálculos del Instituto para Investigación del Mercado Laboral y Profesiones (IAB), de aquí a 2030 Alemania necesitará 160.000 trabajadores cualificados adicionales tan sólo en el sector de la transición verde.
En particular los técnicos en la instalación de sistemas fotovoltaicos y turbinas eólicas actúan como un "cuello de botella" que obstaculiza la electrificación, de acuerdo con el Instituto de la Economía Alemana (IW).