Varias decenas de tiendas de campaña fueron instaladas este sábado por jóvenes portugueses en la céntrica plaza del Rossio de Lisboa para protestar contra la crisis de la vivienda y reclamar una huelga general en Portugal, España y Francia, siguiendo el ejemplo de las movilizaciones juveniles desarrolladas en otros países europeos.
"Claro que hay influencias de las acampadas de España y también de las movilizaciones de otros países, como Francia", afirmó a EFE João Veloso, uno de los líderes de la acampada lisboeta, quien reivindicó la necesidad de coordinar las protestas para exigir medidas que faciliten el acceso a una vivienda asequible.
La iniciativa reproduce las acampadas protagonizadas hace unas semanas por jóvenes españoles en la Puerta del Sol de Madrid y esta misma semana por manifestantes portugueses en la plaza de Dom João I de Oporto, de donde fueron desalojados el miércoles por la Policía, en una intervención cuya violencia fue denunciada por los participantes.
En declaraciones a EFE, Veloso explicó que una de las principales reivindicaciones de los manifestantes es establecer límites a los precios de los alquileres y retirar la nueva legislación sobre arrendamientos.
"Lo que queremos son techos a los alquileres y el fin de la nueva ley de arrendamiento", señaló el activista, quien denunció que los propietarios pueden incrementar las rentas "100 o 200 euros de un año para otro", frente al límite del 2 % que, según explicó, establecía la legislación anterior.
Los jóvenes reclaman asimismo una mayor intervención del Estado en el mercado inmobiliario, mediante la construcción de vivienda pública y la utilización de inmuebles de titularidad estatal para ofrecer alquileres asequibles.
Veloso criticó al Ejecutivo del primer ministro conservador, Luís Montenegro, por vender, según denunció, propiedades públicas a empresas privadas que posteriormente obtienen importantes beneficios con esos inmuebles.
Huelga general internacional
El dirigente de la acampada defendió además la convocatoria de una huelga general que trascienda las fronteras portuguesas y permita unir las reivindicaciones de los jóvenes de distintos países europeos.
"A mí me gustaría que hubiese una huelga general en los otros países, en España, en Francia y en Portugal. Creo que eso sería muy bueno y muy importante", aseguró a EFE.
Veloso instó especialmente a la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP), la mayor central sindical del país, a asumir las reivindicaciones juveniles y promover una movilización de mayor alcance.
"Es importante que la CGTP escuche a la gente, salga a las calles y haga una huelga general para que podamos de hecho enfrentar a este Gobierno y, quién sabe, derribar al Gobierno de Montenegro", declaró.
La acampada comenzó después de una manifestación convocada por la CGTP, que recorrió este sábado el centro de Lisboa para reclamar mejoras salariales, pensiones más elevadas y medidas frente al aumento del coste de la vida.
La marcha sindical concluyó precisamente en el Rossio, donde los jóvenes instalaron sus tiendas de campaña para dar continuidad a las protestas por la vivienda.
La coincidencia de ambas movilizaciones puso de manifiesto la convergencia de las reivindicaciones laborales y juveniles en Portugal, donde el encarecimiento de la vivienda constituye uno de los principales obstáculos para la emancipación de los jóvenes.
Manuel Fuentes