El avance del tifón Champi causó este viernes cancelaciones de decenas de vuelos y cortes de energía en miles de hogares en la prefectura de Okinawa, en el sur de Japón, mientras que las autoridades del vecino Taiwán reportaron un muerto y 94 heridos en medio del cierre de escuelas y oficinas.
La compañía aérea japonesa ANA informó de la cancelación durante la jornada del viernes de todos los vuelos con origen o destino en los aeropuertos de Miyako e Ishigaki, en la prefectura de Okinawa, y agregó que las operaciones se verán afectadas también en otros aeropuertos de Okinawa (como Naha) y en la isla de Kyushu (como Miyazaki o Kagoshima).
La aerolínea JAL realizó el mismo anuncio con relación al tifón Champi, indicando que, por el momento, las operaciones se verán afectadas en Okinawa y Kyushu el viernes y el sábado.
La compañía eléctrica de Okinawa informó a través de su perfil en la red social X de que actualmente 4.660 hogares están experimentado cortes de energía debido a los efectos del tifón.
Según la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el tifón se encontraba a 110 kilómetros al sur de la isla de Iriomote, desplazándose hacia el noreste a una velocidad de 15 kilómetros por hora, con vientos máximos de 180 kilómetros por hora.
La previsión de la JMA apunta a que la tormenta cruzará el archipiélago a lo largo de la semana y que pasará por Tokio el próximo martes.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, pidió a la población en las zonas a las que se acerca el tifón que estén alerta por los fuertes vientos y el oleaje, así como por la posibilidad de que se produzcan deslizamientos de tierra, inundaciones o desbordamientos de ríos.
El Comando Central de Operaciones de Emergencia (CEOC) de Taiwán informó esta mañana de que el tifón se cobró la vida de un hombre, arrastrado por las olas en una playa del condado sureño de Pingtung, y ha dejado 94 heridos, muchos de ellos por caídas en motocicleta o accidentes de tráfico, según la agencia de noticias CNA.
La llegada del tifón Champi, que a principios de esta semana se convirtió en una de las tormentas más potentes registradas en el planeta en lo que va de año antes de perder fuerza, causó además en Taiwán cierres de escuelas, oficinas y mercados financieros, así como la cancelación de cerca de un millar de vuelos.
Los tifones son habituales en esta región durante los meses de verano y otoño, cuando las cálidas aguas del Pacífico favorecen la formación de ciclones tropicales que, en ocasiones, causan daños considerables e interrumpen el transporte y la actividad económica.