En medio del rechazo al alza en la factura eléctrica y ante la manifestación convocada para este sábado, LUMA Energy sostuvo que no compra combustible ni autoriza aumentos tarifarios, y atribuyó el encarecimiento del servicio a los costos de generación y las deficiencias del sistema.
La empresa, encargada de la transmisión y distribución de electricidad, expresó en declaraciones escritas que comparte la preocupación de las familias y los comercios por el impacto económico del servicio.
«El aumento en la factura de electricidad es una preocupación que compartimos con las familias y los comercios de Puerto Rico. Sabemos que los altos costos del combustible y las deficiencias en el sistema de generación afectan directamente el bolsillo de los puertorriqueños. Reiteramos que LUMA no compra el combustible, no genera electricidad ni aprueba aumentos en las tarifas. Nos unimos al llamado de los clientes para que se identifiquen soluciones que atiendan la raíz del problema y permitan reducir los costos de generación y aliviar la carga económica de las familias», emitieron en declaraciones escritas.
Las expresiones surgen luego de que el Negociado de Energía de Puerto Rico aprobara un incremento neto de aproximadamente 5.28 centavos por kilovatio hora en los cargos de combustible y compra de energía para el trimestre del 1 de octubre al 31 de diciembre de 2026. Para un cliente residencial sin subsidio que consume 800 kilovatios hora mensuales, el ajuste representa unos $42.27 adicionales, al pasar de $228.59 a $270.86, equivalente a un aumento de 18.5%. El impacto individual depende del consumo.
Aunque la aprobación corresponde al Negociado, LUMA participa en el trámite al presentar los factores de ajuste ante el organismo regulador. En esta ocasión, el ente autorizó un incremento menor al solicitado por la operadora. Entre las razones del alza figuran costos de combustible pendientes de recuperar, problemas en las unidades de generación y deficiencias en el suministro de gas natural que obligaron a utilizar más diésel.
«Respetamos el derecho de los ciudadanos a expresar sus preocupaciones y reconocemos la urgencia de contar con un servicio eléctrico confiable y a un costo razonable. Nuestro compromiso es continuar trabajando, todos los días, para lograr mejoras reales y duraderas que beneficien a nuestros cerca de 1.5 millones de clientes», puntualizaron.
La convocatoria para este sábado incluye a comerciantes que denuncian el peso de la electricidad sobre sus gastos operacionales. La protesta fue anunciada frente a las oficinas de la empresa como una expresión de rechazo al costo del servicio.
