"Le regalo su 'Champions' particular fuera del campo, que la disfrute y se la lleve a casa. En la sala de prensa (Jose Mourinho) es el puto jefe, el puto amo, y no quiero competir con él ni un instante", dijo Pep Guardiola del entrenador portugués en su aplaudida comparecencia ante los medios el 26 de abril de 2011, un día antes de que arrancara la eliminatoria de semifinales con sabor a clásico de aquella Liga de Campeones.
Guardiola tenía razón. Nadie como Mourinho ha dominado la dialéctica en sus ruedas de prensa antes y después de sus partidos contra el Barcelona, con el que parece tener una cuenta pendiente desde que dejara el club catalán después de haber formado parte del cuerpo técnico del primer equipo, primero con Bobby Robson y más tarde con Louis van Gaal.
Su célebre monólogo del "¿Por qué?"
Tras aquella famosa rueda de prensa de "el puto amo", el Barça ganó 0-2 en el Bernabéu en la ida de semifinales marcado por la expulsión del madridista Pepe, y Mourinho protagonizó en la posterior rueda de prensa su célebre monólogo del "¿Por qué?".
"Si digo lo que pienso, acaba mi carrera hoy. Sólo dejo una pregunta: ¿Por qué? ¿Por qué Ovrebo? ¿Por qué De Bleeckere? ¿Por qué Busacca? ¿Por qué Stark? En cada semifinal pasa lo mismo. Estamos hablando de un equipo, el Barça, absolutamente fantástico, pero ¿por qué no pudo ir a la final el Chelsea hace dos años? ¿Por qué el Inter se salvó haciendo el verdadero milagro de aguantar con diez tanto tiempo? No sé si es la publicidad de Unicef, no sé si es el poder de Villar en la UEFA, no sé si son simpáticos… No lo entiendo. Enhorabuena por su equipo, pero también por todo su poder, que debe ser difícil de conseguir", reflexionó.
Mourinho recordaba así otros tres episodios que había vivido contra el Barcelona anteriormente. El más reciente, ocurrido un año antes, cuando su Inter de Milán privó al equipo de Guardiola de poder revalidar el título de campeón de Europa en el mismísimo Santiago Bernabéu.
En la vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones 2009-2010, los italianos defendieron durante todo el partido el 3-1 de la ida -desde el minuto 28 con un hombre menos por la expulsión de Thiago Motta- y acabaron llevándose la eliminatoria al caer por 1-0 en su visita a la capital catalana.
Aún hoy es recordado el particular 'show' de Mou celebrando exultante la gesta bajo los aspersores del césped del Camp Nou y autoproclamándose el número 1, mientras el meta azulgrana Víctor Valdes intentaba frenarlo. Una escena que definitivamente le coronó como el villano perfecto del barcelonismo.
Los duelos de 'Champions' contra el Barça de Rijkaard
Los otros dos momentos que Mourinho recordó en la famosa rueda de prensa del "¿Por qué?" fueron las dos eliminatorias consecutivas de octavos de final de la Liga de Campeones que, cuando dirigía al Chelsea, le enfrentaron al Barça de Frank Rijaard.
En el curso 2024-2025, el portugués no compareció en rueda de prensa tras acusar a Rijkaard de haber entrado, en el descanso del partido disputado en el Camp Nou, en el vestuario del árbitro Anders Frisk. La primera parte había acabado con 0-1, pero en la segunda Didier Drogba fue expulsado y los azulgranas remontaron para imponerse en la ida (2-1).
El episodio acabó con Mou sancionado con dos partidos y una multa económica, y Frisk anunciando semanas después que se retiraba del arbitraje después de que, tanto él como su familia, recibieran numerosas amenazas de muerte por ultras del equipo inglés. El Chelsea acabaría superando aquella eliminatoria al vencer por 4-2 en Stamford Bridge.
En la temporada siguiente, ambos equipos volvieron a verse las caras y, en la ida de la misma ronda, una dura entrada del español Asier del Horno a un joven entonces Leo Messi acabó con el astro argentino rodando por el césped y el defensa 'blue' expulsado con roja directa en Stamford Bridge.
Teatro del bueno
El Barcelona finalmente se llevó aquel primer asalto (1-2) y, en la rueda de prensa posterior al partido, el ahora entrenador del Real Madrid cargó con ironía contra Messi acusándolo de simular la falta: "¿Cómo se dice teatro en catalán? Teatro del bueno. Barcelona es una ciudad muy cultural, con teatros de gran calidad, y este chico lo ha aprendido bien".
Rijkaard eliminó esta vez a Mourinho (1-1 finalizó el encuentro de vuelta en Londres) y su equipo acabó ganando aquella 'Champions' en París ante el Arsenal.
Pero la famosa rueda de prensa del "¿Por qué?" no fue el último 'exabrupto mourinhista' contra el Barça de Guardiola. El portugués dio un paso más en su escalada de violencia verbal contra el equipo azulgrana protagonizando un incidente lamentable con Tito Vilanova, entonces asistente del técnico catalán.
¿Quién es Pito?
En la temporada 2010-2011, en la prolongación del partido de vuelta de la Supercopa de España en el Camp Nou, tras una tangana protagonizada por jugadores de ambos equipos, introdujo su dedo en el ojo de Vilanova, al que menospreció en la rueda de prensa posterior: "¿'Pito' Vilanova? No sé quién es ese 'Pito'. No conozco a ese señor".
Tres lustros después de aquello, el preparador portugués ha vuelto al Real Madrid y, pese a mostrar un talante más comedido en sus primeras comparecencias públicas, parece haber recuperado, con el paso de las semanas, una de sus aficiones favoritas: disparar contra el Barça.
La investigación a la que está siendo sometida la entidad azulgrana por los pagos millonarios al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, José María Enríquez Negreira, supuestamente para recibir informes técnicos sobre arbitraje profesional y 'scouting' deportivo, se lo ha puesto fácil para seguir compartiendo sus teorías conspiranoicas sobre los comités de competición y el estamento arbitral.
El gato escondido ya va por libre
La del "gato escondido" es su última frase célebre. "En portugués hay una expresión: gato escondido con la cola asomada. Pues a mí me parece que ahora el gato ya no está escondido. Ya va por libre. Se hacen cosas sin vergüenza ya", comentó tras conocer la sanción de cuatro partidos a Vinicius Jr. dos horas antes del encuentro de Liga de Campeones que debía disputar su equipo ante el Roma.
Una metáfora para señalar que, si en el pasado el "gato" -en una clara referencia a la influencia que, según él, ejerce el Barcelona en las estructuras de poder ejemplificada con el 'caso Negreira'- ahora actuaba a la luz del día y sin ningún tipo de disimulo contra el club blanco.
Ginés Muñoz