Recompuesta su figura en el Atlético de Madrid, goleador en LaLiga ocho meses después, rebajados los pitos, recuperados los aplausos, incluso aclamado unos instantes como autor del tanto de la victoria frente al Deportivo de A Coruña y pedidas las “disculpas” a la afición por aquel deseo de irse que expresó en el Mundial 2026, Julián Álvarez cierra el círculo, rebasada la vorágine del verano, vigente su continuidad y centrado en competir por todo.

El 22 de junio pasado, en la zona mixta del partido de la primera fase de la selección de Argentina contra Austria, abrió una brecha, entonces rupturista. “Creo que lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño”, proclamó. No salió del club, ni fue al Barcelona como pretendía entonces, jamás accedió el Atlético a venderlo a la entidad azulgrana y su permanencia quedó clara el pasado 1 de septiembre, en el cierre del mercado.

Este sábado, 24 de octubre de 2026, en declaraciones a ‘Movistar’, incluso antes de la primera pregunta del entrevistador, el delantero pidió tomar la palabra: “Quería pedir disculpas a nuestra gente por mis palabras durante el Mundial. Fueron una equivocación de mi parte, tanto en la forma como el momento y, sobre todo, porque entiendo a la gente el enojo. Yo también como hincha me hubiera enojado y además por cómo me han apoyado siempre durante estos años”.

El último paso hacia su reencuentro con la afición del Atlético, que ya lo había aplaudido durante el partido, entre algún sector con silbidos. El único gol del duelo fue suyo, al minuto y 10 segundos del comienzo de la segunda parte. “Julián…”, gritó el ‘speaker’ del Metropolitano. “Alvarez”, correspondió una parte mayoritaria de los seguidores locales, con 68.674 espectadores en las gradas. Así hasta tres veces, la última la más sonora.

Su segundo gol en los últimos dos partidos. Sus dos únicos tantos hasta ahora en esta temporada. Uno en la Liga de Campeones en el 1-1 ante el Stuttgart y otro en LaLiga EA Sports contra el Deportivo. Ya el pasado sábado también fue un elemento crucial en el gol de la victoria en los últimos minutos de Álex Baena frente al Espanyol en el RCDE Stadium, donde se impuso por 0-1.

El paso decisivo

Vuelve a ser decisivo Julián Álvarez, que no marcaba de rojiblanco desde el pasado 29 de abril al Arsenal. En el campeonato español, la espera era más profunda: desde el 28 de febrero pasado al Oviedo. Pero tal fecha tiene matices, porque solo jugó tres partidos de Liga más esa campaña (no disputó ninguno de los últimos nueve choques en esa competición del pasado curso entre rotaciones, primero, y una lesión, después) y solo ha jugado seis de los diez en este curso liguero. Además, solo uno, este sábado precisamente, desde el once inicial.

Fue otro gol ganador. Desde que llegó al Atlético, ha marcado 51 tantos en 41 partidos distintos, con 29 victorias, siete empates y cinco derrotas de su equipo, una de ellas en la final de la Copa del Rey ante la Real Sociedad en la tanda de penaltis. Y, sobre todo, fue definitivo o indispensable en 19 triunfos y seis igualadas que, sin sus goles o sus asistencias, no habría sido posibles en el conjunto rojiblanco.

El duelo ante el Deportivo parece la culminación de un proceso de recomposición de su figura en el Atlético. Ha sido complejo, quizá incluso aún incompleto y en reconstrucción, iniciado por el club incluso días antes del cierre del mercado, el pasado agosto.

“Vamos a ayudar a Julián y le vamos a seguir cuidando para que pueda darnos todo su potencial, porque le necesitamos para seguir compitiendo entre los grandes de Europa. Debemos comprender que Julián no ha tenido cerca a los mejores consejeros sobre su carrera profesional en los últimos meses", expresó a EFE Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético, ya el 21 de agosto.

La realidad fue tajante en cuanto a los deseos y expectativas del atacante. Imposible el Barcelona, el club único al que quería ir (la oferta de la entidad catalana se quedó en los cien millones de euros en seis plazos que ofreció a finales del pasado mayo), entre el Arsenal y el Atlético eligió seguir en el equipo rojiblanco, soportar la presión y los pitos y reencontrar cuanto antes su mejor nivel, al que ya apuntaba desde hace semanas, en una visible y notoria reacción, a la que le faltaba el preciado bien del gol.

"Preparado para competir por todo"

“Estoy trabajando para mejorar, me siento mejor en estos últimos partidos, me he encontrado mejor físicamente y con la pelota para ayudar al equipo y dar lo mejor. Cuando uno se siente bien en la vida, se ve reflejado también en el campo. Todo influye. Me siento bien y preparado para competir por todo”, remarcó el delantero argentino.

Julián Alvarez ha jugado nueve de los trece partidos del Atlético en este ejercicio entre todas las competiciones, apenas tres desde la alineación inicial de Diego Simeone, entre todas las circunstancias que rodearon su verano: el Mundial 2026 que retrasó su comienzo de la pretemporada, su intención de fichar por el Barcelona, la indisposición que lo apartó del choque ante el Sevilla y la sobrecarga muscular que lo dejó fuera de los duelos ante la Real Sociedad y Osasuna. Todos dentro de las seis primeras citas de la competición.

Desde la visita a Liverpool en Anfield, el pasado 9 de septiembre, la evolución ha sido constante y visible, hasta refrendarlo con los goles. “Julián hizo un partidazo y la afición gritó el gol como un gol de su equipo. Valoro el esfuerzo de Julián. Ha repetido el partido bueno que viene haciendo en la Champions. Estamos encontrando al mejor Julián. Para los objetivos del club y lo que quiere nuestra gente, le necesitamos", valora Simeone.

Iñaki Dufour

Por EFE

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