El rey Carlos III comenzó este martes en Nasáu su primera visita a Bahamas como monarca, que abre una gira por el Caribe hasta el 4 de noviembre, con un programa centrado en los jóvenes, el medioambiente y la cultura, aunque las demandas de reparaciones por la esclavitud sobrevuelan el viaje.
Bahamas, antigua colonia británica, mantiene a Carlos III como jefe de Estado, al igual que Antigua y Barbuda, que acogerá del 1 al 4 de noviembre la reunión de jefes de Gobierno de la Mancomunidad de Naciones. En Guyana, una república, el monarca hará una visita de Estado.
Carlos III saludó a su llegada a la gobernadora general de Bahamas, Cynthia Pratt; el primer ministro, Philip Davis; el ministro de Asuntos Exteriores, Fred Mitchell; y altos cargos de la Policía y la Real Fuerza de Defensa de Bahamas.
El jefe de la diplomacia bahameña aseguró en declaraciones a los medios locales antes de la llegada del monarca que el país está haciendo todo lo posible por ofrecer su mejor imagen.
"El evento estará debidamente organizado; al tratarse de una figura de carácter internacional, es necesario implementar las medidas de seguridad pertinentes para garantizar que el país permanezca seguro durante la visita", afirmó.
La visita de Carlos III a la isla de Nueva Providencia ha causado cortes temporales de carreteras, el cierre de escuelas públicas y la interrupción de la actividad en algunos establecimientos comerciales.
El viaje está rodeado de interrogantes sobre si surgirá y de qué manera un debate en torno a las exigencias de reparaciones y disculpas por la trata de esclavos, un reclamo muy presente en la mayoría de las antiguas colonias británicas del Caribe.
A principios de octubre, el Palacio de Buckingham declaró que la gira de Carlos III por el Caribe no evitará abordar "los días más oscuros de nuestro pasado", pero sin ofrecer disculpas formales ya que el Gobierno británico ha rechazado las peticiones de reparaciones.
En la primera jornada de la visita, el rey tiene previsto asistir a un encuentro juvenil y a la exposición titulada 'El futuro de Bahamas' en Clifford Park, el lugar histórico donde los bahameños obtuvieron oficialmente su independencia en 1973.
En ese lugar, cuando aún era príncipe de Gales, presenció las celebraciones de la independencia hace más de 50 años para transmitir un mensaje formal de la reina Isabel II al pueblo bahameño.
El rey conocerá el trabajo y los logros de los expositores, entre los que se encuentra FEMStem Bahamas, una organización juvenil sin fines de lucro dedicada a empoderar a las estudiantes de secundaria a través de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.
Durante su estancia en el archipiélago, Carlos III tiene programadas visitas este miércoles, a un hábitat importante para la vida silvestre en Nueva Providencia y a la base de Coral Harbour, de la Real Fuerza de Defensa de Bahamas.
Por último, en la plaza del Parlamento, el rey tendrá la oportunidad de reunirse con grupos comunitarios que representan la cultura bahameña y presenciará un desfile de Junkanoo, el festival cultural nacional del archipiélago conocido por su música, bailes y elaborados trajes artesanales.