El catalán Quim Salarich es el varón que mejores resultados ha logrado para España en la Copa del Mundo de esquí alpino en los últimos 47 años; desde la época de Francisco Fernández Ochoa, el mítico 'Paquito'; campeón olímpico de eslalon en los Juegos de Sapporo'72, en Japón.

En una entrevista con la Agencia EFE que tuvo lugar este miércoles en la sede del Consejo Superior de Deportes (CSD), en Madrid, en el marco de la presentación de los equipos nacionales de la Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI), Salarich, nacido hace 32 años en Vic (Barcelona) y que en los pasados Juegos de Milán-Cortina d'Ampezzo (Italia) fue olímpico por tercera vez, explica cómo afronta la temporada que para él arrancará el próximo 15 de diciembre con el eslalon de Levi (Finlandia).

Pregunta: Una temporada que va justo después de una en la que ha habido Juegos, ¿es una temporada de bajón o de subidón? ¿O es una como cualquier otra?

Respuesta: Creo que, en mi caso, es una temporada de subida, porque he tenido cambio de marca este año (Nordica) y eso es un estímulo nuevo. Tienes que trabajar para adaptarte a la marca; y eso se toma como un aliciente nuevo. Hasta ahora, la pretemporada ha sido bastante buena. Hemos tenido dos 'cups' (pruebas de la Copa de Suramérica) en Argentina (dos eslalon, en Cerro Castor, donde ganó una de ellas y fue noveno en otra). Sí es verdad que este año no ha habido mucha nieve, pero la que hubo era de varias condiciones: nieve dura, nieve blanda… adaptándome a modelos de esquís, a botas etcétera, etcétera.

La verdad es que me noto bastante bien, he encontrado una estabilidad que no encontraba hace tiempo en los entrenamientos. No sólo rápido, como muchas veces he ido; sino estable, en todas las bajadas. Eso es algo que me motiva. Aquí estamos, un año más. A tope.

P: ¿Cómo es la transición para un esquiador de elite cuando se cambia de esquís?

R: Yo llevaba toda la vida con Rossignol y este año apareció la oportunidad de ir a una marca italiana, como Nordica. Lo que me podían ofrecer a nivel de servicio era algo que me daba unas prestaciones que Rossignol seguramente no me daba, seguramente por la edad, o por el ránking, porque tienen corredores que van más por delante de mí.

En Nordica soy uno de los preferentes dentro de la marca. Y en ese sentido estoy muy contento; con ganas de trabajar y de que lleguen los buenos resultados

P: Hablemos de la general de la Copa del Mundo. ¿Cree que el suizo Marco Odermatt ganará su sexta gran Bola de Cristal seguida?

R: A ver. Para la general veo a (el brasileño Lucas) Pinheiro muy bien, sobre todo en el gigante (disciplina de la que es vigente campeón olímpico y último ganador de la Copa del Mundo), aunque en Argentina coincidimos unos días y, aunque eran sus primeros días, no le vi tan cómodo como el año anterior. Sin embargo, en el gigante se vio en Sölden (Austria) que estaba a un nivel increíble; y veremos si Odermatt gana este año su primera carrera en (el descenso de) Kitzbühel (Austria), que creo que ha dicho que será su principal objetivo. Irán todos a tope.

P: ¿Y el eslalon, en concreto? ¿Cómo ve la Copa del Mundo de eslalon? Los últimos años ha sido, de lejos, la disciplina más abierta.

R: Claro. En el eslalon, los números hablan por sí solos. Hubo ocho ganadores diferentes en las once carreras de la pasada temporada. Es una disciplina en la que todo puede pasar. Yo siempre digo que el número 50 del mundo, si sale con el número uno, puede acabar entre los siete primeros en una prueba de eslalon.

Eso lo hace tan bonito, aunque siempre es todo una incógnita. Lo que sí está claro es que los buenos, buenos, siempre estarán adelante. Y desde detrás, la gente empieza a empujar para ganar esas posiciones tan deseadas entre los primeros quince.

P: ¿Cuáles serán sus objetivos, teniendo en cuenta que hay Mundiales, también, esta temporada, en Crans Montana (Suiza)?

R: Yo siempre me marco el objetivo de crecer como deportista. Así que me gustaría buscar este año esa estabilidad que me ha faltado los últimos; porque sé que soy rápido, pero sé que no soy constante en todas las carreras. En alguna me puede ir 'súper bien', en otra me puedo salir (de recorrido); otra me puedo quedar a las puertas…

Quiero coger esa estabilidad para volver a coger ese dorsal entre los 30 (mejores) y tener buenos resultados como el de Madonna (di Campiglio, en Italia) del año pasado (donde fue decimotercero) o los de 2022 (con tres 'top 8', entre ellos un quinto puesto en Méribel, Francia)

P: En los pasados Juegos de Milán-Cortina dejó, al margen del aspecto deportivo, una imagen muy emotivo, al competir con una imagen de su perra Nala, fallecida poco antes, en el casco de competición. ¿Volverá a recordarla esta temporada?

R: Bueno, en los Juegos no podemos llevar nuestros patrocinadores y tenemos más margen de personalización; para este año llevo a mi 'sponsor' principal en el casco; pero tendré un pequeño detalle, que ya veréis, de mi 'perreta' y de mi conejo que me van a acompañar durante toda la temporada.

Adrián R. Huber

Por EFE

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