El presidente del Frente Amplio uruguayo, Fernando Pereira, interpreta en una entrevista con EFE el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil como una prueba de que la ultraderecha comenzó a caer en América Latina, mientras que visualiza en Uruguay la continuidad de un ciclo progresista.

Pereira, recientemente elegido por unanimidad para continuar liderando su fuerza política, estuvo presente en São Paulo el pasado domingo en la noche en que Lula ganó la segunda vuelta de las elecciones de Brasil con el 51,79 % de los votos frente al 48,21 % de Flávio Bolsonaro.

Para el uruguayo, ese día "ganó la tolerancia, la forma de hacer política de Lula vinculada al pueblo y -sobre todo- ganó una concepción política progresista que seguramente va a seguir cambiando la vida de los brasileños".

Según explica, el progresismo no puede competir "dentro de las reglas" de la ultraderecha, que incluyen "el insulto, la descalificación y el agravio" y que, por el contrario, debe responder trabajando "con mucha cercanía con la gente".

Considera que eso fue lo que hizo que Lula le sacara más de cuatro millones de votos a su adversario, un hito que debe servir de aprendizaje "para todas las izquierdas".

Además, afirma que también podría haber ocurrido en las pasadas elecciones de Colombia, Perú y Chile, ya que, a pesar de que ganó la derecha, los resultados no debilitaron la fuerza territorial de la izquierda en esos países.

"La ultraderecha se empieza a caer en Argentina, se empezó a caer en Chile, se va a caer seguramente en Colombia, ya de hecho se está cayendo, y no logró pasar en Brasil", sostiene.

En el caso de Uruguay, piensa que sería insultante comparar a la derecha local con los fenómenos que se han dado en la región. "La derecha es dura, cruda y violenta, acá es dialoguista. Tendrá dificultades, discutiremos mucho, pero nunca vamos a llegar al nivel de romper el acuerdo democrático que hay en el Uruguay", manifiesta.

En ese sentido, dice que el Frente Amplio le ganó en las últimas elecciones a una derecha institucional "construyendo capilaridad" y considera que eso "es lo que no deben de perder las izquierdas, porque es el mayor patrimonio que tienen: que haya hombres y mujeres dispuestos a dejar tiempo de su vida para hablar con un vecino, para hablar en la feria, para salir a un parque".

Camino a 2029 y 2034

Pereira asegura que el oficialismo no solo le ganará a la derecha en las elecciones presidenciales de 2029, sino también en las de 2034, en la medida "en que la gente vea con claridad el proceso de cambio" que promueve el Gobierno de Yamandú Orsi.

En ese sentido, defiende que lograr "un reparto más equitativo", así como una "caída de la desigualdad" y una mejora en las condiciones de quienes tenían carencias alimentarias son "señales muy positivas de un Gobierno que coloca primero a la gente".

Pereira celebra la "caída sistemática de la pobreza" en el primer semestre del año en el país, cuando las personas bajo la línea de pobreza descendieron al pasar de 17,7 % a 14,8 % y las personas bajo la línea de indigencia bajaron del 1,8 % a 1,2 %, según reveló el último informe de estimación de la pobreza por el método del ingreso del Instituto Nacional de Estadística.

"Es seguro que en el segundo semestre va a pasar lo mismo. Va a ser un año y medio de caída consecutiva de personas que estaban por debajo de la línea de la pobreza", vaticina el líder progresista y lo asocia a un aumento en los salarios y las jubilaciones mínimas.

Concluye que van a "fortalecer" la "estructura territorial para estar a la altura de ganarle a la derecha uruguaya y para estar a esa altura hay que tener el vigor y una fortaleza social muy importante", como cuando la izquierda gobernó durante quince años consecutivos entre 2005 y 2020.

Daniela Calone

Por EFE

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