(Actualiza con declaraciones del gobernador del BoJ)
Tokio, 30 oct (EFE).- El Banco de Japón (BoJ) decidió este viernes mantener los tipos de interés de referencia a corto plazo en el 1,25 %, mientras la inflación subyacente alcanzó el objetivo del 2 %, casi 14 años después de que el banco central estableciera la meta.
En su reunión de dos días sobre política monetaria, el BoJ optó por mantener sin cambios la tasa, después de elevarla del 1 al 1,25 % en septiembre, el nivel más alto en casi 31 años en el país asiático.
Por una mayoría de ocho votos a favor y uno en contra, el banco central mantuvo los tipos, al considerar que la inflación subyacente se encuentra en un nivel generalmente acorde con su objetivo de estabilidad de precios del 2 %.
El gobernador del banco central, Kazuo Ueda, explicó en una rueda de prensa que la inflación subyacente se encuentra en un nivel generalmente acorde con el objetivo de estabilidad de precios del 2 % y que espera que se mantenga en torno a ese nivel.
Sin embargo, advirtió de que el índice de precios al consumidor (IPC), excluidos los alimentos frescos, podría superar claramente ese umbral por el encarecimiento del petróleo y los semiconductores, así como por la depreciación del yen, antes de volver a moderarse.
Según cifras publicadas la semana pasada por el Gobierno japonés, el IPC, excluidos los alimentos frescos, aumentó un 2,1 % interanual en septiembre, frente al 1,7 % registrado en agosto, situándose ligeramente por encima del objetivo del 2 % del banco central.
"Consideramos que, de cara al futuro, seguiremos elevando los tipos de interés de referencia y ajustando el grado de flexibilización monetaria en función de la situación económica, los precios y las condiciones financieras", agregó Ueda.
La previa subida de tipos banco central nipón en septiembre se produjo en medio de la insistencia de Estados Unidos en que Japón muestre a los mercados su compromiso con la sostenibilidad fiscal y el aumento de los tipos de interés.
El BoJ consideró este viernes que la economía japonesa continuará creciendo moderadamente, aunque a un ritmo más lento, apoyada por las medidas gubernamentales para afrontar el encarecimiento de la energía por el conflicto en Oriente Medio y el aumento de la demanda mundial relacionada con la inteligencia artificial (IA).
Además, el Banco de Japón anunció que acelerará, a partir de enero de 2027, el ritmo de venta de los fondos cotizados en bolsa (ETF) que acumuló durante sus programas de estímulo monetario, como parte de sus esfuerzos para reducir gradualmente sus tenencias de estos activos. La medida fue aprobada por unanimidad por los miembros de la junta de política monetaria.
La decisión del BoJ se produce después de que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos optara también el pasado miércoles por mantener los tipos, en su caso entre el 3,75 % y el 4 %. El Banco Central Europeo (BCE) también congeló en la víspera los tipos de interés a los depósitos bancarios en el 2,5 %.