El peso mexicano cerró octubre con una depreciación mensual del 4 % y encadenó ocho semanas consecutivas de pérdidas frente al dólar, ante la incertidumbre comercial y un menor atractivo de las inversiones en pesos, con posibles presiones sobre la inflación, según analistas consultados.
La moneda mexicana terminó en 18,8 unidades por dólar, frente a las 18,08 del cierre de septiembre, según datos de cierre del Banco de México.
En la semana, la divisa mexicana perdió un 0,77 % y acumuló una depreciación del 11,32 % desde su menor nivel de 16,89 registrado el 4 de septiembre.
Aunque este viernes recuperó un 0,18 %, el avance no revirtió las pérdidas semanales. En lo que va del año, el peso retrocedió un 4,42 %.
Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Grupo Financiero Monex, explicó a EFE que el movimiento responde a factores externos e internos.
Entre ellos, el fortalecimiento del dólar, la incertidumbre geopolítica y comercial y la reducción del diferencial de tasas entre México y Estados Unidos.
“Lo que estamos observando es una mayor percepción de riesgo, una recomposición de las posiciones de los inversionistas y una reducción del atractivo relativo de los activos denominados en pesos”, señaló.
La economista destacó la falta de avances significativos en las negociaciones para reducir los aranceles estadounidenses sobre metales y vehículos, que mantiene cautela entre los inversionistas y podría postergar decisiones de inversión.
También situó el diferencial de tasas alrededor de 250 puntos básicos, su menor nivel desde 2016, lo que reduce el incentivo para mantener inversiones en pesos.
No obstante, Quiroz matizó que la depreciación no necesariamente refleja un deterioro generalizado de la economía mexicana.
Según su análisis, al 21 de octubre la tenencia extranjera de deuda gubernamental aumentó mensualmente un 1,9 % en instrumentos de deuda como los Bonos M y un 4,3 % en Cetes.
Por su parte, Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Grupo Financiero Base, estimó que la depreciación podría añadir 0,52 puntos porcentuales a la inflación durante 12 meses, si el tipo de cambio permanece en los niveles analizados.
El impacto se concentraría en mercancías con contenido importado y aparecería gradualmente, añadió.
“Una apreciación opera en sentido contrario y resta presión inflacionaria”, explicó Siller.
Quiroz anticipó que noviembre podría seguir marcado por la volatilidad, con atención a las elecciones estadounidenses del 3 de noviembre, las negociaciones comerciales y las señales de ambos bancos centrales.
Mientras persistan esos riesgos, consideró probable observar cotizaciones cercanas a los 19 pesos por dólar durante nuevos episodios de volatilidad.