La histórica y contundente victoria demócrata de la víspera en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos le aseguró mayorías amplias al partido azul en ambas cámaras del Congreso, lo que complica el futuro de los republicanos de cara a la salida de Donald Trump del poder.

Con una arrolladora muestra de apoyo popular a los demócratas en estados hasta ahora considerados bastiones del partido republicano, los votantes castigaron a Trump en unos comicios vistos como un barómetro de su gestión y marcados por la inflación, el alto costo de los combustibles y la impopular guerra contra Irán.

El pronóstico del saliente gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis, fue sombrío y puso en duda que sus copartidarios se recuperen de las derrotas sufridas en este ciclo.

"Los demócratas obtendrán 55 escaños en el Senado y más de 250 en la Cámara de Representantes. Al observar el mapa del Senado y considerar un margen tan amplio en la Cámara, resulta muy poco probable que los republicanos recuperen el Congreso en 2028", escribió mandatario regional en X.

DeSantis, que ya se presentó como aspirante republicano en las presidenciales de 2024 y podría repetir en 2028, pronosticó que es posible que su partido "ni siquiera tenga opciones de controlar el Senado hasta 2032", cuando vuelvan a estar en lidia los asientos recuperados por los demócratas.

Trump, con escaso poder de maniobra y un Legislativo en contra, se enfrenta a un partido debilitado que podría comenzar a alejarse de su esfera de influencia, disminuida tras el rechazo evidenciado en estos comicios.

La ola azul se extendió mucho más allá de las previsiones y logró dar un vuelco a los escaños del Senado en Texas, Kansas, Maine, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Iowa y Ohio. En varios de estos estados no se elegía a un demócrata en décadas.

El triunfo de Abdul El-Sayed en Míchigan como el primer musulmán electo a la Cámara Alta también fue simbólico y ayudó a reafirmar la mayoría demócrata, a la espera de las resoluciones de las contiendas en Alaska y Misisipi, donde los azules mantienen estrechas ventajas que no arrojan aún un ganador claro.

En Alaska el resultado podría esperar hasta el próximo 18 de noviembre, cuando se prevé que la tabulación del voto por orden de preferencia destrabe la carrera si ningún candidato alcanza la mayoría necesaria en el primer recuento.

Por su parte, si Misisipi se sube en la histórica ola azul demócrata de la víspera y Scott Colom derrota a la senadora republicana Cindy Hyde-Smith haría historia como el primer senador negro en ese estado desde 1881 y el primero de su partido en llegar al Senado por ese territorio desde 1982.

Hasta el momento, ambos aspirantes se mantienen con 48,9 % de los votos, separados por menos de cincuenta boletas que le dan una estrecha ventaja a Colom, según estimaciones de NBC.

Los demócratas también recuperaron la Cámara de Representantes con una mayoría que podría alcanzar los 258 escaños, también según proyecciones de NBC, muy por encima de los 218 necesarios para controlar el hemiciclo.

En las contiendas por la gobernación también se hizo historia. Nevada, Georgia y Florida eligieron a los primeros políticos negros en esos cargos. Con su victoria en Georgia, la demócrata Keisha Lance Bottoms será la primera mujer afroestadounidense en convertirse en gobernadora en la historia del país.

Texas, pintada de azul tanto en las contiendas al Senado y a la dirección estatal, eligió a su primera gobernadora latina.

Por EFE

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