El fabricante japonés de vehículos Toyota registró un beneficio neto de 2,24 billones de yenes (unos 12.500 millones de euros o 14.000 millones de dólares) en el primer semestre de su ejercicio fiscal, de abril a septiembre, un 26 % más interanual.
La ganancia operativa del gigante automotriz aumentó un 9,2 % con respecto al mismo periodo del año anterior, hasta 2,19 billones de yenes (12.300 millones de euros o 13.900 millones de dólares), gracias, entre otros, al tipo de cambio de divisa y la atenuación del impacto de los aranceles estadounidenses, lo que "mitigó el impacto" de la situación en Oriente Medio.
En cuanto a los ingresos por ventas, aumentaron un 9,5 % interanual, hasta los 26,96 billones de yenes (151.500 millones de euros o 170.800 millones de dólares), según se desprende del informe financiero publicado este jueves por la firma japonesa.
Las ventas de vehículos de Toyota y la firma Lexus se vieron afectadas por una menor demanda de China y por el impacto de la guerra de Estados Unidos contra Irán, mientras que las de los vehículos eléctricos se vieron impulsadas en Norteamérica y Europa.
En el periodo comprendido entre julio y septiembre, por contra, el beneficio neto de Toyota cayó a 759.400 millones de yenes (4.200 millones de euros o 4.800 millones de dólares), frente a los 932.000 millones de yenes (5.200 millones de euros o 5.900 millones de dólares) del mismo trimestre del año anterior.
Revisión al alza de previsión de ganancias
Para el ejercicio fiscal en curso, que finaliza en marzo de 2027, el mayor fabricante de automóviles del mundo por volumen revisó su previsión de beneficio neto a 3,57 billones de yenes (20.000 millones de euros o 22.600 millones de dólares), debido a los esfuerzos por reducir costes, respecto a la estimación de 3,25 billones de yenes de agosto.
No obstante, redujo su previsión de ventas a 53,5 billones de yenes (300.800 millones de euros o 338.900 millones de dólares), frente a 54 billones, y calculó que el beneficio operativo se situará en 3,9 billones de yenes (21.900 millones de euros o 24.700 millones de dólares).
La compañía explicó que esta revisión tiene en cuenta el impacto del aumento de los precios de los materiales y de las interrupciones en la producción causadas por desastres naturales, como el mortal terremoto de Kumamoto de 7,1 de julio.
Tras la publicación del informe financiero, las acciones de Toyota en la Bolsa de Tokio subían más de un 15 %, aproximadamente una hora antes del cierre de la sesión.