El líder de La Francia Insumisa (LFI), Jean-Luc Mélenchon, publicó este viernes una nueva versión de su programa presidencial, 'L’Avenir en commun' (El futuro en común), que sitúa la transición ecológica en el centro de su proyecto y reivindica el concepto de 'nueva Francia' de cara a las elecciones de 2027.
Mélenchon, al que los sondeos sitúan -junto a la ultraderechista Marine Le Pen- en la batalla por el Elíseo en la segunda y definitiva vuelta de las elecciones presidenciales del próximo 2 de mayo, plantea 1.069 medidas si es elegido presidente de Francia, entre ellas elevar el salario mínimo a 1.700 euros netos, establecer la jubilación a los sesenta años, reducir la jornada laboral a 32 horas y ampliar las regularizaciones de inmigrantes.
De esas 1.069 medidas consignadas en el documento, 238 son nuevas, y salió este viernes con una primera tirada de 130.000 ejemplares a un precio de 4,90 euros. Su presentación oficial tendrá lugar este sábado a las 15.00 horas (13.00 GMT) en el Parque de Exposiciones de Le Bourget, en las afueras de París, durante un mitin encabezado por Mélenchon.
"Es toda una nueva Francia la que este programa propone fundar", escribe Mélenchon en la introducción.
Transición ecológica
La 'nueva Francia' hace alusión al conjunto de la población francesa, independientemente de su origen, y lo vincula con la transformación social y ecológica del país que defiende.
El principal cambio respecto al programa de 2022 es que la ecología pasa al primer lugar, por delante de la reforma institucional y la instauración de una VI República, según los analistas.
LFI mantiene su objetivo de abandonar progresivamente los combustibles fósiles y la energía nuclear, pero retrasa hasta 2060, frente a 2050 en su anterior programa, la meta de alcanzar un sistema basado íntegramente en energías renovables.
Entre las medidas figuran la creación de 500.000 empleos agrícolas, una moratoria sobre las zonas de bajas emisiones y la introducción de un delito de 'crimen climático' para sancionar las emisiones de carbono de las empresas.
El programa también propone reducir un 50 % el consumo medio de proteínas animales y establecer 'ecorregiones' para organizar la planificación ecológica en función de las cuencas hidrográficas.
Salarios, pensiones e impuestos
En materia económica, Mélenchon propone elevar el salario mínimo hasta los 1.700 euros netos mensuales (ahora roza los 1.500), reducir la jornada laboral a 32 horas semanales y recuperar el impuesto sobre las grandes fortunas.
El programa contempla así mismo aplicar la tasa Zucman (impuesto mínimo del 2 % anual sobre el patrimonio de las personas más ricas, aquellas cuya fortuna supera los cien millones de euros) y ampliar la fiscalidad sobre las rentas y las grandes empresas.
Mélenchon defiende un cambio de modelo económico que define como un 'nuevo colectivismo'.
En pensiones, mantiene su objetivo de establecer la jubilación a los sesenta años tras cuarenta años de cotizaciones.
Regulación de migrantes y una Francia no alineada
En materia migratoria, el líder de la extrema izquierda francesa apuesta por ampliar las regularizaciones de extranjeros en situación irregular, mientras que en seguridad propone una profunda reforma de la policía, tanto de su organización como de su funcionamiento.
El programa reserva además mil millones de euros para combatir "la islamofobia, el antisemitismo y todas las formas de racismo".
En política exterior, Mélenchon defiende una Francia independiente y no alineada, propone abandonar el mando militar integrado de la OTAN y reforzar Naciones Unidas.
LFI mantiene también su propuesta de convocar una Asamblea Constituyente para instaurar una VI República, con mayor peso del Parlamento y de la democracia directa.
La presentación del programa coincide con las negociaciones para articular alianzas en la izquierda. Nueve de los diecisiete diputados del grupo comunista y ultramarino en la Asamblea Nacional anunciaron en la víspera su respaldo a Mélenchon.