El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, aseguró este viernes que, tras los recientes problemas por el estiaje de los embalses, que provocaron cortes de energía en grandes industrias, ahora su país cuenta con un superávit de doscientos megavatios sin necesidad de comprarle energía a Colombia.
En una entrevista con la radio FM Mundo, Noboa recordó que, en las últimas semanas y por condiciones climáticas, debieron restringir temporalmente energía a grandes industrias.
Sin embargo, "en este momento, la oferta está entre 5.400 y 5.500 megas; la demanda ayer en la hora pico a las 7:30, 7:40 de la noche llegó a 5.200", aseveró el mandatario al destacar que a esa hora estaban conectadas todas las industrias.
Al día de hoy, "están conectados toditos y estamos con un superávit de doscientas megas sin comprar de Colombia", dijo el jefe de Estado al vaticinar que a finales de diciembre y en enero, el país vecino del norte va a tener problemas porque en el Gobierno del expresidente Gustavo Petro "se eliminó cualquier inversión en generación termoeléctrica o de carbón y eso les va a pasar factura ahora".
En cambio, sobre Ecuador, Noboa destacó la inversión realizada durante su Administración en las termoeléctricas, así como trabajos de mantenimientos, y el incremento de la capacidad en una hidroeléctrica.
"Eso hace que podamos, en la hora pico, con todo el mundo conectado, aún así, tener 200 megas" de superávit, insistió Noboa, quien agradeció a las empresas que se desconectaron del sistema nacional de electricidad cuando se lo solicitaron y a las que invirtieron en autogeneración.
Precisamente, el jueves inició sus operaciones comerciales el mayor parque solar de Ecuador, con una potencia instalada de 82 megavatios pico (MWp) y una inversión privada de cincuenta millones de dólares en la provincia costera de Santa Elena (suroeste), vecina de la del Guayas, uno de los polos económicos del país andino.
El parque fotovoltaico Faro de San Marco, desarrollado por la empresa Lighthouse, cuenta con más de 105.000 paneles solares bifaciales, capaces de captar radiación solar por ambas caras, distribuidos en una superficie de 122 hectáreas.
Según el Ministerio de Ambiente y Energía, la infraestructura está destinada para abastecer eléctricamente al sector productivo de la provincia, y permitirá evitar la emisión de unas 41.000 toneladas de dióxido de carbono al año. En su fase inicial, el parque abastecerá a empresas que operan en la zona, aclara la cartera.
"Esta gestión busca diversificar la matriz eléctrica, mejorar la competitividad y respaldar las actividades productivas que generan empleo", indicó el ministerio.
Ecuador depende principalmente de la generación hidroeléctrica, una circunstancia que puso de manifiesto la vulnerabilidad del sistema durante los apagones de 2024, cuando -en los momentos más críticos- hubo días de cortes de suministro de hasta catorce horas por sectores.