Han transcurrido más de veinte años desde que la Marina de Guerra de los Estados Unidos cesara sus ejercicios militares en Vieques. Lamentablemente, la prometida descontaminación ambiental y el desarrollo sostenible de la isla municipio siguen siendo promesas incumplidas.
Las altas tasas de cáncer y la precaria infraestructura de salud y transporte público reflejan el abandono sistemático de un pueblo que luchó heroicamente por la paz. La justicia histórica con Vieques es una deuda de honor que el gobierno central no puede seguir postergando.