El Parlamento japonés aprobó este viernes por mayoría una ley que penaliza con multas y hasta penas de cárcel la profanación de su bandera nacional, una legislación que ha generado críticas de expertos constitucionales y partidos de oposición por considerarla contraria a la libertad de expresión.
El texto, aprobado hoy en la Cámara Alta por 161 votos a favor y 81 en contra, establece multas de hasta 200.000 yenes (unos 1.080 euros) o una pena de prisión de hasta dos años para aquellas personas que "dañen, retiren o profanen públicamente la bandera nacional" y provoquen en otras personas "un sentimiento de incomodidad o repugnancia notables".
El Gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) de la primera ministra, la conservadora Sanae Takaichi, ha defendido junto con sus socios de coalición la creación de este delito, ya que hasta ahora solo existía con una ley que penalizaba las ofensas a banderas extranjeras.
Sin embargo, la política Ayaka Shiomura, del opositor Partido Democrático Constitucional, calificó este viernes de "diabólica" una ley "extremadamente peligrosa y perjudicial que socava fundamentalmente los derechos humanos básicos garantizados por la Constitución".
La normativa entrará en vigor en un plazo de 20 días, y ha sido objeto de críticas también por parte de juristas, que han calificado la ley como una amenaza a la libertad de expresión y una herramienta que podría fomentar la impunidad frente a acciones contrarias al Gobierno.
"Este proyecto de ley solo tiene dos destinos", afirmó el profesor de la Universidad de Kobe Masahiko Kinoshita durante una audiencia parlamentaria el pasado martes reportada por el diario Asahi, "uno es ser declarado inconstitucional y nulo por la Corte Suprema, y el otro es ser descrito por los historiadores del futuro como el inicio de la pérdida de la libertad de expresión en nuestro país".
El también experto legalista Takaaki Matsumiya, de la Universidad de Ritsumeikan, señaló por su parte en una rueda de prensa la semana pasada que la bandera japonesa es anterior a la constitución pacifista impuesta por Estados Unidos en 1947, al término de la Segunda Guerra Mundial.
"Hay quien considera que la bandera, ya que está en uso desde antes de la guerra, no simboliza ideales como la democracia, la libertad o la igualdad", afirmó Matsumiya, según declaraciones recogidas por el diario.
