¿Quién no ha tenido un lapsus? Yo sí… y es terrible.
El lapsus es un error que ocurre al hablar o escribir, que genera mucha vergüenza y hasta puede llevar a la persona a dudar de sus capacidades aunque sea muy bueno o el mejor en su campo. Este tipo de error, generalmente, ocurre porque la persona no está enfocada, no tiene suficiente preparación o porque se pone nerviosa. Es una situación es difícil cuando ocurre ante un grupo pequeño de personas, pero imagínese la magnitud si es frente a las cámaras de televisión y en directo (vivo).
Recientemente, esto último le ocurrió a una funcionaria que olvidó o no sabía que estaba participando de una entrevista en directo por Telemundo, perdió el hilo, se equivocó y quiso parar, lo que ella entendía que era una grabación. Cuando la periodista Dianerys Calderón le informó a la procuradora de las Personas de Edad Avanzada, Yolanda Varela Rosa, que la transmisión era un directo, la funcionaria se descompuso e incluso trató de salir del área de la entrevista. Con tacto, la periodista la pudo reconducir para que contestara las preguntas y se difundiera el mensaje.
Una de las primeras reflexiones que hice al ver el vídeo fue sentir simpatía por el temple y la agilidad de la periodista, quien pudo convencer a la entrevistada de que no importaba el lapsus porque era un error salvable y se podía continuar la entrevista. Mi respeto a la reportera por su profesionalismo.
Posterior a la emisión de la entrevista, surgieron los consabidos memes en redes sociales. Muchas personas se mofaron de la funcionaria al adjudicarle falta de destrezas para comunicar. En cambio, yo lamenté el mal rato que pasó. Me solidarizo con ella y espero que la experiencia sirva para que pueda mejorar su desempeño en las futuras comparecencias ante los medios.
Hablar en público o frente a cámaras no se puede tomar livianamente. No, no es fácil. Conlleva entrenamiento y mucha práctica, soltar lastres de baja autoestima, conocer técnicas y ser consciente del público al que se dirige. Ante todo, hay que trazar los objetivos de la entrevista y estructurar el mensaje central y los secundarios que se quieren difundir. No conviene memorizar la información y soltarla como un róbot, es preferible comunicar con elocuencia y convencimiento de que lo que se dice es lo correcto.
En cualquier estrategia de comunicación, los medios noticiosos continúan siendo extremadamente importantes para el mercado puertorriqueño, uno en el que gran parte de la población consume las noticias desde plataformas tradicionales y alternas como los portales cibernéticos, redes sociales, podcast, entre otros.
No obstante, hablar ante los medios requiere investigación, entrenamiento (Media Training), conocer el ecosistema y el estilo mediático, dominar el tema y practicar en fogueos. Detecte las palabras o frases que crean apatía en lugar de asertividad y cuáles ofrecen confianza y credibilidad. Se debe ser consciente del lenguaje no verbal, del tono y la modulación. Siempre hay que ser respetuoso con la persona que entrevista y con el público al que se dirige. Ante todo, es preciso decir la verdad en todo momento. No tener en cuesta estos aspectos redunda en perdida de credibilidad y laceración de la reputación.
Si pese a estar bien preparado ocurre un lapsus, respire, recuerde que todos cometemos errores. Simplemente, corrija el error siendo genuino y aceptando la vulnerabilidad, reconduzca y retome el mensaje alineado a los objetivos que se trazaron al comunicar.
Siempre comunique con empatía.
