Los niveles de los principales embalses de Puerto Rico volvieron a reflejar esta mañana el impacto de la sequía, con descensos registrados en la mayoría de las reservas monitoreadas por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), mientras el país continúa bajo una emergencia por la falta de lluvia.
De acuerdo con el monitoreo diario de la AAA, actualizado a las 5:00 de la mañana 19 embalses son evaluados, de los cuales dos permanecen en nivel de ajustes operacionales, cinco están bajo observación, 11 se mantienen en seguridad y uno aparece en desborde.
Entre los embalses bajo mayor presión se encuentran Carraízo y Cidra, ambos clasificados en ajustes operacionales. Carraízo registró una reducción de seis centímetros, para ubicarse en 37.76 metros, mientras Cidra bajó un centímetro y alcanzó 400.16 metros.
La situación también es preocupante en La Plata, que permanece en nivel de observación. El embalse perdió ocho centímetros durante la última jornada, para situarse en 45.80 metros. La Plata es una de las reservas de mayor importancia para el sistema metropolitano y sirve a más de 130,000 abonados en municipios como Bayamón, Dorado, Guaynabo, Naranjito, Toa Alta, Toa Baja, Vega Alta, Cataño y Corozal.
La mayor reducción reportada por la gráfica de la AAA este lunes correspondió a Dos Bocas, en Arecibo, con una merma de 12 centímetros. También descendieron Fajardo, ocho centímetros; Río Blanco, ocho centímetros; Guayo, siete centímetros; Carraízo, seis centímetros; Toa Vaca, tres centímetros; Patillas, tres centímetros; y Carite, dos centímetros, entre otros.
En contraste, algunos embalses mostraron leves señales de recuperación. Guayo aumentó cuatro centímetros, Garzas subió un centímetro, Caonillas ganó dos centímetros y Guajataca aumentó un centímetro. Matrullas y Guayabal permanecieron sin cambios significativos durante el periodo medido.
El patrón confirma que las lluvias recientes no han representado, hasta ahora, una recuperación generalizada de las reservas. La semana pasada, la AAA reportó que las precipitaciones asociadas a una onda tropical provocaron aumentos en 12 de los 19 embalses monitoreados, incluido Carraízo, pero también advirtió que otros cuerpos de agua continuaban perdiendo nivel.
La presión sobre el sistema de agua ocurre además mientras Puerto Rico enfrenta una expansión de la sequía extrema, que según la actualización más reciente del Monitor de Sequía de Estados Unidos cubría el 17.02 % del territorio al 11 de agosto. El informe no incorporaba todavía las lluvias registradas posteriormente.
El deterioro de Carraízo ya llevó al gobierno a implementar un plan de racionamiento desde el 7 de agosto, ante la reducción de la reserva y la necesidad de administrar el agua disponible para los abonados que dependen del embalse.
Aaunque algunos embalses han logrado pequeñas recuperaciones, las pérdidas en reservas estratégicas como Carraízo y La Plata mantienen la presión sobre el sistema de agua potable, particularmente mientras no se produzcan lluvias sostenidas y suficientes sobre las cuencas que alimentan estos cuerpos de agua.
