El tiempo en que miles de familias continuarán sin servicio de agua potable en Puerto Rico se mantiene en total incertidumbre, luego de que la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) admitiera que no cuenta en la isla con la pieza de repuesto necesaria para reparar la avería en el embalse La Plata y que depende por completo de un suplidor en Estados Unidos para volar el equipo. La falta de inventario local deja a la corporación pública sin capacidad para precisar cuándo se normalizará el suministro.
La información la ofreció el propio presidente de la AAA, el ingeniero Luis González, en entrevista para Primer Round de Magic.
«Hoy es un día crítico porque dependemos de la respuesta de unos suplidores. Aquí el asunto con los suplidores es que en Puerto Rico no mantienen inventario. Así que dependemos del inventario que viene de Estados Unidos. Estamos esperando una respuesta de uno de estos suplidores a nivel de Estados Unidos para poder tener esos tiempos», explicó González al ser interpelado sobre cuándo podría retomarse la operatividad normal de la planta y restituir el servicio de agua, el funcionario evitó dar tiempos exactos y fue enfático en que dependen de que se pueda traer la pieza desde Minnesota.
González también explicó lo que sucedió en primera instancia que trajo como consecuencia tal avería: «En efecto, el día miércoles hubo un evento con el sistema de energía de La Plata. En ese día, dos de las bombas que tenemos, de las que estamos operando con cuatro ahora mismo, salieron fuera de operación… La disponibilidad son siete bombas, estamos operando ahora mismo con cuatro. Está a poco más de la mitad… La planta de Enrique Ortega suple en promedio unos 60 millones de galones diarios. Con el bombeo que tenemos ahora mismo disponible estamos en 50, así que tenemos un déficit en términos de lo que es el abasto de agua cruda», explicó González durante la entrevista.
A diferencia de emergencias previas que requirieron la reconstrucción completa de los motores, el presidente de la corporación pública precisó que en esta ocasión se trata de un reemplazo directo de piezas en un motor sincrónico. Si el suplidor confirma la disponibilidad de los repuestos en su almacén en Minnesota, el equipo técnico estima que el proceso de instalación tomaría solo un par de horas una vez la carga aterrice en la isla.
«No es una reparación compleja en términos de tener que desmantelar el motor para poder repararlo; es básicamente reemplazo de piezas, ‘plug and play’. Por eso es que podemos volarla… Supongamos que llega de madrugada o de noche, ponle que para mañana tenemos la pieza en sitio para poder montarla. Esto es un trabajo que no tarda días, son par de horas en hacer el trabajo… Pero ahora mismo yo no puedo definirlo [el tiempo exacto] porque no tengo esa respuesta. Nosotros tenemos como responsabilidad decir la verdad; si no tengo el término, no voy a mentir sobre él», sostuvo el funcionario.
El funcionario también abordó la fragilidad de las estaciones de bombeo de la AAA frente a las fallas mecánicas y los señalamientos sobre la falta de equipos de repuesto en los almacenes locales. González aclaró que las bombas del embalse La Plata son unidades industriales con especificaciones únicas diseñadas exclusivamente para esa instalación, por lo que su adquisición requiere gestiones directas con fabricantes en la nación norteamericana cuando los componentes sufren daños por variaciones en la red eléctrica.
«Las instalaciones, en este caso lo que es La Plata, tienen unas bombas que son únicas y diseñadas solamente para La Plata. Lo que hace la Autoridad es mantener siempre inventario de estas piezas para cuando tenemos eventos como este, poder repararlas… Son motores que están activos en quinientas mil represas alrededor de todos los Estados Unidos y es cuestión de conseguir el suplidor que más rápido la tenga, montarla en un avión y traerla para acá. Son motores industriales, o sea, no cualquiera tiene esa pieza», puntualizó González al defender la respuesta de la agencia ante la contingencia.
El impacto de este déficit se refleja directamente en la interrupción del suministro para miles de abonados en varios municipios de la zona metropolitana y la región central, como Bayamón, Corozal y Naranjito. Pese a los reclamos de la ciudadanía y de diversos sectores que exigen fechas precisas para el restablecimiento del agua, el titular de Acueductos insistió en que el flujo no se normalizará hasta tanto el nuevo motor esté operando a su capacidad requerida de bombeo.
