La moda tomó esta semana las calles de Madrid con desfiles, presentaciones, charlas y actos solidarios, donde los diseñadores presentaron tanto propuestas para este otoño español como un adelanto para la próxima primavera-verano, estación en la que se centrarán los creadores que desfilen a partir del lunes en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid.

Madrid es la única pasarela del mundo que concentra dos semanas de desfiles consecutivas, promovidas por dos plataformas de moda distintas que los diseñadores eligen según su momento vital: Omoda Madrid es Moda -recién finalizada- y MBFWMadrid, dos conceptos diferentes con un objetivo común, promover la moda española.

Omoda Madrid es Moda finalizó este jueves con el deber cumplido de acercar la moda de autor a la ciudad con desfiles en jardines al aire libre, en los talleres de los propios diseñadores, en espacios singulares como los patios de los museos Reina Sofía o Arqueológico e incluso en un parking para conectar a los creadores con el consumidor.

Una pasarela donde las presentaciones expositivas, reservadas a colecciones cápsula con menos piezas, ganaron por goleada a los desfiles.

No ha habido un guión común que marcara una tendencia conjunta al coexistir propuestas para diferentes temporadas, hasta el punto de que Torretta presentó una colección masculina para este otoño con abrigos como pieza central, y otra femenina para la próxima primavera-verano con piezas elegantes y sencillas.

Angel Schlesser optó por mostrar su colección para la próxima primavera en este último formato inspirada en la geometría y el suprematismo del pintor ucraniano Kazimir Malévich con mucho movimiento, líneas puras y muy definidas, que contrastaron con la fluidez de la propuesta de Devota&Lomba con vestidos sueltos, ligeros y una paleta de color en verdes aguamarinas y tostados, con el lino como tejido estrella, ideal para cualquier época del año.

Un vergel de flores fue la máxima de Duyos en su primera colaboración con Dolores Promesas para la que levantó un universo propio a partir de la botánica con faldas pétalos y una atrevida mezcla de prendas informales como los tejanos a los que superpone vestidos transparentes.

Regreso a la oficina

Sin pretenderlo, dos palos opuestos del diseño coincidieron en un mismo objetivo. Roberto Verino y Dominnico se concentraron en vestir a una mujer urbana y activa en su regreso a la oficina desde puntos de vista muy diferentes.

Mientras que Verino mantiene una línea clásica y funcional, Dominnico da una vuelta de tuerca al estilo convencional y vuelve a mostrar su lado más provocador con minifaldas y top ajustados de raya diplomática.

Pero para quienes este reencuentro laboral sea aún demasiado duro, Dolores Cortés ya adelantó su colección de baño para la próxima temporada, llena de contrastes y de exuberancia visual, basada en el movimiento artístico estadounidense Pattern and Decoration y en la que coordina elementos gráficos con paisajes tropicales.

Inmaculada Tapia

Por EFE

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