Por Víctor Rodríguez Velázquez y Amanda Pérez Pintado | Centro de Periodismo Investigativo
A pesar de destinar sobre $50 millones en contratos con empresas privadas en las pasadas dos décadas para reducir la pérdida de agua potable, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) no ha bajado la tasa de agua no contabilizada, que ronda el 60% desde al menos 2004, encontró una investigación del Centro de Periodismo Investigativo (CPI). La principal empresa favorecida con más de $34.9 millones para este objetivo ha sido Truenorth Corporation.
El millonario desembolso de fondos públicos no ha logrado bajar la pérdida de agua debido a la falta de seguimiento y supervisión a los contratistas, y a que el financiamiento para completar las fases posteriores de algunos proyectos se ha quedado corto, coincidieron una decena de fuentes del CPI ligadas a la corporación pública, así como ingenieros y científicos expertos en el manejo del agua en Puerto Rico. A esto se le suma que Truenorth no ha podido cumplir con la meta que la AAA había fijado en 2011, en uno de sus contratos, de reducir la pérdida de agua al 25%.
Para atender el problema del agua que se pierde, la AAA creó en el 2014 la Oficina de Recuperación de Agua (ORA), que anteriormente llevaba el nombre de Oficina del Manejo del Agua No Facturada. La Oficina es dirigida por el asesor ejecutivo de la agencia Arnaldo Colón, quien supervisa a contratistas, pues la dependencia no cuenta con empleados de la propia Autoridad. Esta Oficina ha sido manejada casi en su totalidad y desde sus inicios por la empresa Truenorth.
Desde 2016, Truenorth ha recibido $13.7 millones en contratos con la ORA para desarrollar proyectos que incluyen el manejo de presión, la detección de fugas y analizar cuánta agua potable se produce, se consume y se pierde. La cuantía de esos contratos pasó de poco más de $227,000 en 2016 a más de $1.9 millones en 2025, sin que la tasa de pérdida de agua haya bajado. El monto del contrato más reciente, firmado a inicios de este septiembre, asciende a $997,170 y vence en enero de 2027.
El CPI solicitó una entrevista y envió vía correo electrónico una lista de preguntas al presidente y al director de tecnología de Truenorth, Carlos Fernández Ferrer y William Román, respectivamente. Además, acudió a las oficinas de la empresa, donde no había ningún ejecutivo disponible. También se comunicó vía telefónica con el mismo resultado. Al momento de publicación, no se recibió respuesta.
“Estamos bien educados sobre cuál es el problema [con la pérdida del agua], pero no hay un paso para resolverlo, incluso cuando la propia gerencia de la AAA ha reconocido internamente que las pérdidas de agua son un problema serio”, sentenció el planificador Félix Aponte Ortiz, quien ha ocupado en varias ocasiones un puesto en la Junta de Gobierno de Acueductos.
Para Aponte, la corporación pública ha invertido demasiado dinero en contrataciones privadas dedicadas a diagnosticar el problema del agua no contabilizada, pero se ha quedado corta en implementar las soluciones que incluso los mismos consultores privados le recomiendan.

Foto por Gabriel López Albarrán | Centro de Periodismo Investigativo
El presidente ejecutivo de la AAA, Luis González Delgado, dijo que los millones que la corporación ha invertido en contrataciones para atender este problema son apenas “el comienzo de una iniciativa que tenemos que seguir llevando” y que es un reto que, “ante la falta de mantenimiento que ha pasado durante los años, no se ha atendido”.
“La AAA, nada más en tubería, tiene sobre 20,000 millas, y atender puntualmente ciertos tramos no viene a atender la totalidad de la situación que tenemos por el envejecimiento de la infraestructura”, dijo González Delgado a preguntas del CPI sobre por qué no se ha logrado solucionar el problema del agua no contabilizada.
González Delgado, además, defendió la contratación de Truenorth al argumentar que es necesario “tener la inteligencia de campo” para saber cómo se ejecutarán las iniciativas para mitigar la pérdida de agua.
“Primero tenemos que tener un plan determinado de prioridades. Eso se hace con la inteligencia de campo, y con los pocos fondos que se tienen podemos enfocarnos en prioridades, y así nos vamos moviendo hasta poder reemplazar las tuberías que en efecto nos dan problemas y que presentan pérdidas en Puerto Rico”, dijo González Delgado. Sin embargo, los trabajos de inteligencia de campo, que se refiere al levantamiento de datos desde la infraestructura, se han llevado a cabo por años sin que se traduzcan en una reducción significativa en la tasa de agua no contabilizada. Según informes evaluados por el CPI, desde 2008 hasta 2020, la AAA ha realizado 18 esfuerzos que incluyen evaluaciones de campo.

Foto Suministrada
Según el ingeniero Carlos Pesquera, nombrado coordinador especial para la estabilidad del agua potable por la gobernadora Jenniffer González Colón en 2025, a pesar de los esfuerzos y el gasto millonario de dinero público, la pérdida de agua es un factor de riesgo que persiste para la estabilidad del servicio.
Las fuentes consultadas por el CPI apuntaron, además, a un problema de prioridades gerenciales, pues la AAA ha optado por la contratación privada —una tendencia que González Delgado dijo que continuará— en lugar de adiestrar y mejorar las condiciones laborales de su propia plantilla, lo que ha provocado la salida constante de personal con conocimiento técnico.
Además de los $34.9 millones en contratos con Truenorth para atender las pérdidas de agua, el CPI identificó que la AAA ha pagado otros $14.5 millones en las últimas dos décadas a otras siete empresas privadas contratadas para medir, monitorear e identificar el agua que se produce pero nunca se factura, y para reparaciones de tuberías.
Mientras se siembran nubes, se reza por lluvia y se raciona el agua a la ciudadanía, la AAA no ha atendido el problema esencial que podría eliminar el racionamiento.
El CPI documentó que se han encaminado más de 50 programas y proyectos piloto dirigidos a reducir la pérdida de agua dentro de la AAA, muchos de ellos con contratos millonarios y otros con personal interno, según 12 informes que la AAA comisionó a las firmas MP Engineering, entre 2010 y 2014, y Arcadis, de 2015 a 2024. Pero ninguna de las iniciativas ha reducido la pérdida del 60% del agua. Se ha intentado el reemplazo y la instalación de medidores de flujo en las plantas de filtración, la inspección de válvulas en estaciones de bombeo y el mantenimiento para prevenir desbordamientos en tanques de almacenamiento, entre otros.
En promedio, en las dos décadas de 2004 a 2024, la AAA perdió 417 millones de galones de agua filtrada diarios. Las causas principales de esas pérdidas se pueden agrupar en dos categorías: pérdidas aparentes o comerciales, que ocurren por errores de facturación o medición y robo, y las pérdidas reales o físicas, que suceden cuando hay fugas o escapes de agua, conocidos como salideros, debido en parte al deterioro de la infraestructura del sistema, explicó Aponte. La “pérdida de agua no contabilizada”, como la llama la AAA, es el cálculo del agua potable que se produce y entra al sistema, pero que no genera ingresos.
Truenorth a cargo de la pérdida de agua
Desde 2010, Truenorth ha acumulado $172 millones en contratos con la AAA, incluyendo también acuerdos adicionales para el mantenimiento de aplicaciones desarrolladas por la empresa para la Autoridad e iniciativas de la Oficina de Gerencia de Proyectos con la corporación pública.
El primer contrato de la empresa para funciones ligadas a la pérdida del agua disponible en el registro de la Oficina del Contralor data del 2011, cuando el entonces presidente ejecutivo, José Ortiz Vázquez, la contrató por $10 millones para las iniciativas de optimización de ingresos. Ese monto se elevó a $21 millones tras una enmienda al contrato.
Como parte de ese acuerdo, Truenorth debía proveer consultoría a la AAA para cumplir las metas del programa de reducción de agua no contabilizada y fijó como objetivo bajar la pérdida de 60% a 25% para el 2018. No obstante, eso no ocurrió y, por el contrario, ese año comenzó a subir la tasa de agua no contabilizada.
Los contratos de Truenorth Corporation con la AAA aumentaron entre 2013 y 2016 durante la presidencia de Alberto Lázaro, quien no estuvo disponible para entrevista con el CPI.
Solo desde el año 2013 hasta 2016, durante la dirección de Lázaro, la AAA reportó leves bajas de entre 1 y 5% en el agua no contabilizada. En ese período, la agencia mantuvo contratos con Truenorth para la optimización de ingresos, que incluye el manejo del hurto de agua. La baja también coincidió con un plan de racionamiento impuesto por la AAA en 2015 a raíz de la sequía que Puerto Rico experimentó ese año, indica un Informe de Balance de Agua de 2016.

Foto de archivo | Centro de Periodismo Investigativo
Truenorth Corporation es una empresa local de tecnología fundada en 2001 por Gabriel y Carlos Fernández Ferrer, que ofrece servicios de gestión de ingresos, tecnología, desarrollo de aplicaciones y gerencia de proyectos a clientes privados y gubernamentales, según su página web.
Los ejecutivos de Truenorth han donado a campañas políticas tanto del Partido Nuevo Progresista (PNP) como del Partido Popular Democrático (PPD). Carlos Fernández Ferrer ha donado $21,924 a comités del PNP y Gabriel Fernández Ferrer ha donado $40,323 a candidatos del PPD y al Comité de Acción Política (PAC en inglés) Puerto Rico Mejor Futuro, según datos de la Oficina del Contralor Electoral desde enero de 2019 hasta mayo de 2026. Mientras, Román, el director de tecnología, ha donado más de $36,000 a candidatos del PNP y el director de consultoría, Marcos Fabián Fejgielman, $7,100 a comités del PNP y $2,800 al PPD.
Una fuente cercana al incremento de los contratos de Truenorth dijo al CPI que la expansión de las tareas de la empresa se dio, en parte, a partir de la quiebra del Gobierno que inició en 2015, porque la AAA “no tenía las condiciones económicas para pagar salarios competitivos a expertos en el tema” que pudieran “pensar todo el proceso, y diseñar cómo se iba a atacar la pérdida [de agua]”.
El contrato más reciente de Truenorth para manejar la ORA contempla servicios de asesoramiento y asistencia en el desarrollo de iniciativas como el Master Meters(contadores maestros), que busca mejorar la medición del agua producida; el Pressure Management, que se refiere al control de la presión en el sistema; el Leak Detection para detectar salideros, y el análisis para el balance hídrico, un cálculo que mide el agua que se produce frente a la que se consume o se pierde. Según la propuesta anejada al contrato, el equipo de Truenorth se divide en dos grupos: uno de oficina, que gerencia los proyectos y apoya al director de la ORA, y el otro, de personal de campo que realiza tareas sobre el terreno como la medición de flujos de agua.
“Muchas de las recomendaciones y evaluaciones que han hecho ellos se han transformado en proyectos de reemplazo de tubería que se están realizando actualmente”, dijo González, presidente ejecutivo de la AAA, quien no pudo mencionar ningún proyecto concreto que haya resultado de los esfuerzos de Truenorth, aunque se le preguntó.

Foto por Noel Algarín | Centro de Periodismo Investigativo
Además de los servicios en la ORA, la AAA también le ha otorgado a Truenorth más de $135 millones para brindar servicios en el Programa de Optimización de Ingresos, que incluye el Programa de Reducción de Agua No Facturada, que investiga el hurto de agua.
Isabel Szendrey, quien dirigió los esfuerzos de reducción de la pérdida de agua durante la administración de Alejandro García Padilla, atribuye el aumento a los contratos de Truenorth a una limitación que tenía la corporación pública internamente en cantidad y capacidad técnica en su plantilla.
“Definitivamente, Acueductos no tenía la capacidad en términos del número de personas que se necesitaban, pero también en la capacidad técnica. Algunas de estas [tareas] eran temas nuevos que había que aprender, y había que desarrollar a la gente en esas nuevas técnicas y en esos nuevos conceptos”, dijo la ingeniera, quien sostuvo que la contratación de consultores privados era la manera más rápida y efectiva para atender el problema.
Szendrey atribuyó la ineficiencia en el manejo de la pérdida de agua a la falta de fondos para ejecutar las siguientes fases de los proyectos que se comenzaban.
“La cantidad de dinero que se dedicó a ese tipo de esfuerzo no fue suficiente para la magnitud del problema y la magnitud del esfuerzo que hay que hacer a nivel isla para atenderlo”, dijo la exfuncionaria de la AAA.
Mencionó, por ejemplo, un proyecto piloto para modernizar los contadores grandes, de industrias u hoteles, en la Región Metro. Su primera fase de diagnóstico se completó, pero la segunda fase —instalar el sistema de lectura remota que realmente iba a reducir las pérdidas— nunca se ejecutó.
“Esa primera fase se empezó y en la segunda fase se estaba negociando el contrato, las cosas técnicas y legales. De buenas a primeras, cuando estábamos cerca de terminar esa negociación, fue el anuncio de la quiebra [en 2015]. Y, entonces, ya no había dinero para ejecutar esa segunda parte, que era la que iba a tener el impacto; la que iba a tener el beneficio de todo ese esfuerzo que se hizo”, recordó.
La segunda fase del proyecto hubiera conllevado una inversión de $16.3 millones, por un periodo de cinco años. No obstante, la firma del contrato quedó en suspenso “debido a la situación fiscal de la AAA”.
Una década después, la AAA continúa sus contratos con Truenorth para recopilar datos, analizarlos y evaluar estrategias que ayuden a entender el problema de la pérdida de agua. Pero no tiene dinero para ejecutar las soluciones.
Yonaira Hernández, secretaria ejecutiva de la Unión Independiente Auténtica (UIA), el sindicato que agrupa a empleados de la AAA, discrepó de que la contratación externa responda a la alegada falta de capacidad técnica interna, pues es algo que se puede resolver con adiestramientos.
Tampoco encuentra justificación para que persista la pérdida de agua a pesar de todo el dinero público que se ha destinado para la contratación de Truenorth. “No hay justificación, vamos a ponerlo así, porque entonces [quiere decir que] no estaban haciendo el trabajo”, sostuvo Hernández.

Foto por Víctor Rodríguez Velázquez | Centro de Periodismo Investigativo
Por su parte, José Cajigas, presidente de la UIA, apuntó a que la ineficiencia de Truenorth, específicamente en la reparación de salideros y tuberías rotas, responde a que el personal que se subcontrata para esas reparaciones no tiene el expertisenecesario, lo que obliga a los empleados de la AAA a volver sobre esos trabajos para remediar lo que no supieron hacer, mientras el agua se sigue perdiendo en el proceso.
“El problema de la subcontratación es que tú traes un personal que no es capacitado para arreglar esa avería. Muchas veces esos empleados hacen [reparaciones en] las roturas, las hacen mal, y tienen que venir los empleados de Acueducto después a reparar otra vez ese salidero”, dijo.
Para Cajigas, el resultado de los trabajadores subcontratados “es causar más problemas de los que resuelven”.
“Nosotros tenemos que entrenar a nuestros empleados desde cero y darle esos pequeños detalles que solamente los empleados que llevan 30 y 35 años trabajando aquí en la Autoridad de Acueductos conocen. Muchas de estas compañías tienen empleados que, aunque saben reparar, no tienen el expertise, y los detalles que ocurren dentro de una excavación para arreglar la tubería”, insistió.

Foto Suministrada
Para Hernández, el trabajo que hace Truenorth es, en esencia, el mismo que ya realizan los empleados de la agencia —incluyendo la lectura de los contadores—, y aun así, el problema del agua no facturada sigue sin resolverse.
Hernández dijo que ni Truenorth ni los empleados de la AAA han logrado bajar la pérdida de agua porque la gerencia prioriza desplegar personal hacia la construcción de infraestructura nueva, en vez de darle mantenimiento a la existente.
“Tenemos ciertas áreas [de Puerto Rico] a las que AAA no está llevando el agua y entonces, hace proyectos nuevos. Pero para esos proyectos nuevos tampoco toman en consideración cómo va a ser su mantenimiento. Dentro de cinco o seis años ese proyecto dejará de funcionar, porque no se tomó en consideración su mantenimiento”, señaló.
Además de la AAA, Truenorth tiene $189.5 millones en contratos con 36 agencias desde el 2008, incluyendo el Departamento de Educación, la Corporación del Fondo del Seguro del Estado, la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras, el Departamento de Salud, el Municipio de San Juan y el Departamento de Hacienda, entre otras dependencias.
La AAA delega la pérdida de agua a manos privadas
Para Aponte, quien formó parte de la Junta de Gobierno de la AAA hasta 2020, es cuestionable destinar millones de dólares a empresas privadas para seguir diagnosticando y proponiendo soluciones para atender el problema de la pérdida de agua, mientras la infraestructura de Acueductos sigue deteriorándose.
“Mi impresión es que [los tubos] están con muchas curitas, muchos parches. Hay un rezago ilógico en atender la pérdida de agua. A veces, es casi cero el dinero que se asigna para resolver problemas de roturas, que van a seguir porque la tubería sigue cada vez más frágil”, dijo Aponte. Al menos otras tres fuentes confirmaron esto al CPI.

Foto por Víctor Rodríguez Velázquez | Centro de Periodismo Investigativo
Además de los contratos con Truenorth, desde el 2010 la AAA ha recurrido a empresas privadas para esfuerzos relacionados con la pérdida de agua, como Gregory L. Morris Engineering, MP Engineers of Puerto Rico, Miya Puerto Rico LLC, Johnson Controls, Inc., Salo Engineering LLC, Gama Engineering Corp y CSA Architects & Engineers, que hasta junio de este año, cuando venció su contrato más reciente, trabajaba junto con Truenorth en la gerencia de los programas de la ORA.
Similar a Truenorth, CSA ha mantenido contratos con la AAA por las pasadas tres décadas. Desde 2009, ha acumulado más de $192 millones con Acueductos, según el registro de la Oficina del Contralor. Entre 2020, bajo la presidencia de Doriel Pagán, y 2026, con González Delgado, la agencia otorgó seis contratos que suman $6 millones a la empresa multinacional CSA Architects & Engineers para desarrollar e implementar las iniciativas de reducción de pérdida de agua. CSA Architects & Engineers forma parte de un conglomerado con presencia en Nueva York, Filadelfia, Washington D.C., Florida y Panamá.
Contrato por un trabajo que la AAA podía hacer
Mientras la corporación pública sigue pagando por consultores que, según describieron cuatro fuentes al CPI, la desangran económicamente “sin rendirle cuentas a nadie ni dar la cara”, los pocos ingenieros capacitados que quedan dentro de la agencia “no tienen poder real de decisión”.
Un informe de auditoría de la Oficina del Contralor de Puerto Rico, publicado en agosto y que cubrió de julio de 2020 a junio de 2024, encontró que 264 personas contratadas por una empresa privada ejercían funciones similares a las de 19 puestos que ya existen en la AAA. Además, concluyó que la Autoridad pagó por servicios que pudo haber realizado personal interno debidamente capacitado.
La auditoría también encontró que no ha habido transferencia de conocimiento del personal contratado a los empleados de la Autoridad. La AAA, según el propio informe, reconoció que no hizo “un análisis económico para determinar la conveniencia con personal contratado”, aunque argumentó que la ley no lo exige.
La auditoría no señala a Truenorth por nombre, pero los contratos auditados coinciden en fecha, cantidad y descripción de labores con los que la Autoridad le otorgó a la empresa en el periodo examinado, constató el CPI.
Según Hernández, de la UIA, además de la duplicidad de tareas, la propia AAA provee a Truenorth buena parte de los equipos y herramientas que necesita para operar, desde los contadores que instalan y reparan hasta las oficinas donde trabaja parte de su personal administrativo.
“En el edificio central de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, en el piso tres, hay una parte en la que trabajan oficinistas de Truenorth; trabajan con lo que es sistemas. ¿Quién le provee facilidades, aire acondicionado, escritorios, impresoras? La Autoridad”, señaló. Lo mismo ocurre, añadió, con el personal de campo, pues “las herramientas que usan en la calle también se las entrega la AAA”.
En una carta de 2025, la Junta de Control Fiscal (JCF) aprobó con observaciones un contrato de casi $2 millones entre la AAA y Truenorth y cuestionó la injerencia de la empresa dentro de la corporación pública.
En la misiva, la Junta subrayó que la AAA debe tomar “pasos afirmativos” para reclutar personal y eliminar o limitar su dependencia de contratistas. También llamó la atención a que no hubo un proceso competitivo para contratar estos servicios y exhortó a que, de requerirse estos servicios en 2026, se haga mediante competencia.
Jorge Rodríguez Ruiz asumió la presidencia de la AAA en mayo de 2004, cuando la agencia salía de la fallida privatización de Ondeo, y desde esa posición tuvo trato directo con Truenorth.
A diferencia de otros entrevistados por el CPI que describen a la empresa como un poder paralelo dentro de la corporación pública, Rodríguez insiste en que los contratos de Truenorth establecieron, desde su origen, supervisión de la AAA sobre su trabajo.
“Esa gente [Truenorth] no trabaja por su cuenta y no hace lo que le da la gana. Están dirigidos y supervisados por Acueductos”, dijo Rodríguez. El extitular de la AAA defendió, además, que la firma conoce a fondo la corporación pública tras años de relación y que, a su juicio, “han sido instrumentales en que Acueductos no esté peor de lo que pudiera estar”. Según Rodríguez, cuando la AAA contrató a Truenorth por primera vez durante su presidencia, la empresa quedó sujeta desde entonces a métricas y validaciones constantes.

Foto por Ana María Abruña Reyes | todaspr.com
Los términos del contrato más reciente indican que Truenorth debe presentar mensualmente un informe con los logros del mes; un cronograma y estado de situación; las tareas realizadas; los próximos pasos; las solicitudes pendientes de resolver; el desarrollo, revisión y monitoreo de métricas de desempeño e impacto en la facturación; el ingreso de efectivo; un informe de situación crítica con sugerencias de acción; y cualquier otro informe de gestión que solicite la Autoridad.
El CPI solicitó desde agosto las facturas y los informes de gestiones realizadas por Truenorth en los últimos tres años, pero la AAA no cumplió con la entrega.
