Las vista públicas de ayer sobre el manejo de fondos y contratos en el Departamento de la Familia y la Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia (ADSEF) dejaron dos versiones diametralmente opuestas y sujetas a credibilidad.
La exadministradora Blanca Medina Díaz sostuvo bajo juramento que recibió presiones para viabilizar la firma de un contrato de hasta $38.5 millones con NOLA Education, mientras la secretaria de la Familia, Suzanne Roig Fuertes, negó que hubiese existidO un contrato y rechazó que hubiera ejercido presión alguna sobre Medina.
La controversia, que Prensa Abierta siguió durante toda la jornada, fue subiendo de tono desde el testimonio de Medina hasta fuertes intercambios entre Roig y miembros de la Comisión de Familia del Senado, incluyendo un enfrentamiento con el senador Thomas Rivera Schatz y otro con el senador Eliezer Molina que terminó con la secretaria entre lágrimas y provocó un receso.
Sin embargo, el primer punto de quiebre emocional apareció desde la ponencia de Medina. La exadministradora relató que, apenas dos días después de asumir el cargo, se reunió con Roig y recibió una instrucción que, según su versión, colocaba el proyecto Star Academy como una prioridad inmediata.
“En esa reunión me planteó que mi primera prioridad debía ser firmar ese contrato”, declaró Medina.
La exadministradora sostuvo que esa instrucción ocurrió sin que se le hubiera entregado la documentación que, a su juicio, debía sustentar una contratación de esa magnitud. “Sin que se me proveyera una evaluación técnica, un análisis programático o una justificación conforme a la reglamentación estatal o federal aplicable”, declaró.
Medina dijo que entonces acudió al personal legal y programático de ADSEF. Según su testimonio, ambos equipos le advirtieron que el contrato no podía ser firmado con fondos TANF.
“Ambos equipos me explicaron las razones por las cuales no podía firmarse ni utilizarse fondos TANF para ese propósito, por su incompatibilidad con los requisitos y usos permitidos del programa”, sostuvo.
La exadministradora también declaró que ADSEF no diseñó el proceso de solicitud de propuestas, no evaluó las propuestas recibidas y no participó en la adjudicación, aunque le correspondía. Según su versión, el procedimiento se había desarrollado fuera de los canales regulares de la agencia y sin su requerida intervención.
“Esta administración no diseñó el proceso de solicitud de propuestas, conocido como RFP, no evaluó las propuestas recibidas ni intervino en la adjudicación del proyecto”, declaró.
El relato de Medina ubicó el 30 de abril como otro momento determinante. Ese día, según su ponencia, volvió a discutirse por qué el contrato no había sido firmado. Participaron Roig, el entonces subadministrador Juan Avilés Silvestry, la asesora legal de Roig, Nicole Báez Ortiz, y la asesora legal de Medina, Gisela Rodríguez Algarín.
Medina sostuvo que Rodríguez Algarín explicó nuevamente las razones que impedían la firma y que, posteriormente, desde el equipo de la secretaria se planteó “buscar alternativas para viabilizar la firma”. La misma discusión, según Medina, se repitió el 13 de mayo. Su respuesta, dijo, volvió a ser la misma. «Le indicamos nuevamente que no podía firmarse”, expresó.
La exadministradora aseguró que finalmente preparó una comunicación fechada el 20 de mayo para dejar constancia de sus objeciones. “Preparé una carta para dejar constancia de la falta de participación de ADSEF, las irregularidades observadas en el manejo de las propuestas y la adjudicación, y las razones por las cuales no podía firmar el contrato”, declaró.
Pero la jornada no se limitó al contrato de NOLA Education. Medina también habló del acuerdo relacionado con Strategic Technology Advisors. «Le indiqué que no podía firmarlo porque existía duplicidad de servicios con contratos vigentes en ADSEF”, sostuvo.
Otro de los momentos relevantes de la comparecencia surgió cuando Medina confirmó que había llevado sus preocupaciones fuera de ADSEF. Según su testimonio, acudió al entonces secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, y posteriormente habló con la gobernadora Jenniffer González Colón sobre los problemas que enfrentaba.
Cuando se le preguntó qué gestión recibió de Domenech después de plantearle la situación, su respuesta fue una sola palabra “Nada”.
Medina también declaró que había alertado a la gobernadora sobre problemas relacionados con el subadministrador Juan Avilés, quien había participado en el viaje a Luisiana. Según su relato, después de haberlo removido del puesto recibió instrucciones para reinstalarlo.
“Lo saqué de subadministrador. Luego que lo saqué de subadministrador, recibo instrucciones que lo tengo que devolver otra vez al puesto de subadministrador”, declaró.
Ese viaje a Luisiana se convirtió en otro de los focos de la vista. Prensa Abierta ya había revelado que el viaje realizado entre el 7 y el 10 de diciembre de 2025 involucró más de $7,600 en fondos TANF. Durante el interrogatorio, el senador Eliezer Molina preguntó a Medina si el desembolso había contribuido a alguno de los cuatro propósitos autorizados del programa. “No, en ninguna”, respondió Medina.
Molina volvió a preguntarle si entendía que se había privado de un servicio a personas necesitadas al utilizar el dinero para otra finalidad. “Correcto”, respondió la exadministradora.
La versión de Roig
Horas después, Suzanne Roig llegó al Senado con una versión diametralmente distinta.
En su respuesta al Senado, la secretaria calificó de “totalmente falso” el planteamiento de que ADSEF no hubiera participado en la evaluación, selección o adjudicación de la propuesta de NOLA Education.
“Se trataba de una iniciativa conjunta del Departamento de Educación y el Departamento de la Familia. La ADSEF es un componente operacional y programático del Departamento por lo que alegar falta de participación es totalmente falso”, sostuvo Roig.
Sobre las alegaciones de presión, fue igualmente categórica y aseguró que «no pudo haber gestiones para firma alguna ya que nunca hubo adjudicación”.
Roig sostuvo que el proceso había sido cancelado el 19 de mayo y que nunca llegó a formalizarse un contrato, no se obligaron fondos y no hubo desembolsos relacionados con Star Academy. La secretaria también responsabilizó a Medina por deficiencias en su desempeño y enumeró señalamientos administrativos que, según Familia, incluyeron “pobre desempeño”, “insubordinación” y falta de respuesta a asuntos oficiales. En su defensa, la agencia también sostuvo que el proyecto había pasado por un proceso de evaluación externa y que ese mecanismo se utilizó “para que hubiera transparencia en los procedimientos”.
El choque llegó a otro nivel cuando Rivera Schatz confrontó a Roig precisamente sobre la diferencia entre una adjudicación y un contrato.
“Pero si había un contrato, si se adjudicó y estaba en tercera base… lo que pasa es que parece que se ponchó”, le planteó el senador.
Roig respondió que para que existiera un contrato tenían que completarse una serie de pasos, incluyendo endosos, solicitud y obligación de fondos y autorizaciones de la Oficina de Gerencia y Presupuesto. Rivera Schatz insistió en que se había cancelado un contrato adjudicado que de repente, no existió. «Eso es lo que usted me está diciendo”. Roig respondió que hubo una comunicación de adjudicación y otra de cancelación, pero insistió que para que un contrato se convierta en contrato requiere una serie de pasos que nunca se dieron.
El intercambio alcanzó su punto más fuerte cuando Rivera Schatz cuestionó la rigurosidad del proceso de evaluación. “Yo no veo que se verificó, secretaria. Aquí no se verificó nada. Aquí había un trámite expedito”, afirmó.
La secretaria interrumpió en medio de un intento de explicación diciendo «volvemos a lo mismo». Eso desató el otro golpe de Rivera Schatz. “Ese es el problema que tiene este gobierno, que vuelven a lo mismo. Ese es el problema, Secretaria. Entonces creen que aquí alguien se chupa el dedo. No, Secretaria, mire, con todo el respeto y el cariño que yo le tengo, aquí nadie se chupa el dedo. ¡Nadie!”.
Roig intentó defender el proceso explicando que la agencia había procurado validar la propuesta antes de continuar. “Nosotros quisimos someter una consulta para asegurar que no pasaba nada. Que nosotros pudiéramos continuar con unos procesos”, sostuvo.
El interrogatorio de Molina elevó todavía más la tensión y en medio de las preguntas sobre el origen de la propuesta y las gestiones realizadas, Roig dijo que no recordaba cómo había llegado la propuesta, a lo que Molina respondió: “¿Que usted no recuerda? ¿Eso fue una orden divina?”. Cuando se le preguntó si la propuesta había llegado desde la Oficina de la Gobernadora, Roig contestó que era falso.
Durante el interrogatorio de Molina, Roig rompió en llanto y pidió respeto a los miembros del Senado. “Por los pasados meses yo he sido atacada en mi persona, como mujer, como profesional, como servidora pública”, expresó.
“Mi gestión es pura y en este momento yo no tengo una sola acusación de nada, y muchísimo menos me he tenido que declarar culpable de nada… lo menos que espero es respeto de cada uno de los que ocupa un puesto de senador para el pueblo de Puerto Rico”, expresó, tras lo cual la presidencia concedió un receso.
