Irán y los países del pacto de La Meca —Arabia Saudí, Pakistán y Turquía— acordaron este lunes continuar las conversaciones para reforzar la paz y la seguridad regionales, tras su primera reunión cuatripartita en Teherán, en medio de las amenazas de una nueva escalada militar entre la república Islámica y Estados Unidos e Israel.
"Los participantes acordaron continuar las conversaciones para reforzar la cooperación entre los cuatro países de la región, incluidos los ámbitos de la paz y la seguridad regionales", señala el comunicado final del encuentro, según la agencia Tasnim.
El documento se publicó después de que el ministro de Defensa saudí, Jalid bin Salmán; el jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, y el director de Inteligencia turco, Ibrahim Kalin, se reunieran con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional del país, Mohsen Rezaei.
Pezeshkian aseguró que su país apoyará "cualquier acuerdo que contribuya a reforzar la unidad, la cohesión, la seguridad y el desarrollo de la región".
"La República Islámica de Irán está firmemente convencida y decidida a avanzar en la profundización de la cooperación regional, la resolución de las diferencias y hacer uso de las capacidades compartidas de los países islámicos", dijo el mandatario.
Asimismo, expresó su confianza en que la presencia de países "importantes e influyentes en esta reunión contribuya a fortalecer aún más la unidad".
El Ministerio iraní de Exteriores señaló esta mañana que la visita pretendía abordar las consecuencias de la guerra con Estados Unidos e Israel para la seguridad regional, así como los acontecimientos en Palestina y el Líbano.
Por su parte, el viceministro de Exteriores saudí, Rayed Krimli, afirmó que la cita buscaba reducir las tensiones y apoyar la mediación de Catar y Pakistán para poner fin a la guerra, iniciada el 28 de febrero.
El encuentro tuvo lugar después de que medios estadounidenses informaran de los preparativos de EE.UU. e Israel para lanzar una nueva ofensiva contra la República Islámica tras las elecciones legislativas parciales estadounidenses del 3 de noviembre.
Se trata del primer contacto de alto nivel entre Irán y los miembros del bloque tripartito desde el inicio de la ofensiva de los hutíes del Yemen, respaldados por Teherán, contra Arabia Saudí.
A principios de mes, los tres países acordaron activar de inmediato el pacto de defensa conjunta y proporcionar las fuerzas y capacidades militares acordadas para desplegarlas rápidamente en Riad.
Los hutíes han intensificado sus ataques contra Arabia Saudí, que lidera desde 2015 una coalición militar contra los insurgentes y en apoyo del Gobierno yemení reconocido internacionalmente, y han causado más de una veintena de muertos civiles en los ataques más mortíferos en una década en el reino.