El alcalde de San Juan, Miguel Romero Lugo, aseguró que la Policía Municipal y las dependencias de la capital tienen instrucciones expresas de no participar ni prestar apoyo a los operativos de control migratorio del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), luego de nuevas intervenciones federales realizadas durante el fin de semana en comunidades de la ciudad.
Las expresiones del ejecutivo municipal se producen en medio de denuncias sobre la manera en que agentes federales han intervenido con residentes de comunidades de San Juan, situación que ha provocado preocupación por el trato a inmigrantes y sus familias.
Romero Lugo sostuvo que, aunque las autoridades federales tienen facultad para hacer cumplir las leyes migratorias, esa responsabilidad no les concede libertad para intimidar a las comunidades ni vulnerar los derechos de las personas intervenidas.
“La autoridad para hacer cumplir las leyes migratorias no constituye una autorización para intimidar comunidades ni para atropellar los derechos de las personas”, expresó el alcalde mediante declaraciones escritas.
El mandatario municipal fue más allá al reclamar que las denuncias relacionadas con los operativos recientes sean examinadas por las autoridades correspondientes.
“Rechazo cualquier actuación que implique amenazas, uso injustificado de la fuerza o trato degradante. Las denuncias sobre lo ocurrido este fin de semana requieren explicaciones claras y una investigación seria por las autoridades competentes”, afirmó.
La postura del alcalde incluye una directriz específica para los cuerpos de seguridad y las dependencias municipales, que deberán mantenerse al margen de los operativos federales dirigidos a hacer cumplir las leyes de inmigración.
“Mi instrucción a la Policía Municipal y a las dependencias del Municipio de San Juan es clara: no participarán ni prestarán apoyo a estos operativos de control migratorio”, manifestó.
Romero Lugo aclaró que las responsabilidades municipales continuarán concentradas en la protección de la vida, la atención de emergencias y la seguridad pública, sin distinción de la condición migratoria de las personas.
“Nuestra responsabilidad es proteger la vida, atender emergencias y velar por la seguridad de todas las personas en nuestra ciudad”, puntualizó.
Las declaraciones del alcalde ocurren después de varios días de intervenciones federales en sectores de San Juan, particularmente en Barrio Obrero, Santurce y Río Piedras.
El jueves 22 de octubre, residentes y líderes comunitarios denunciaron arrestos durante operativos que comenzaron de madrugada. Posteriormente, durante el sábado y domingo, se reportaron nuevas intervenciones y presencia de agentes migratorios en comunidades con una importante población de origen dominicano. Uno de los episodios que provocó mayor controversia ocurrió durante una actividad comunitaria en Río Piedras, donde videos difundidos en redes sociales mostraron a agentes federales confrontando a manifestantes. Según los reportes publicados, agentes exhibieron dispositivos de descarga eléctrica y gas pimienta durante el incidente.
La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de Puerto Rico también condenó las intervenciones. Su directora ejecutiva, Annette Martínez Orabona, denunció lo que considera un patrón de intimidación y violencia contra comunidades inmigrantes, además de cuestionar los procedimientos empleados por los agentes federales.
