El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, descartó este miércoles en una entrevista con EFE que la polarización ideológica en Latinoamérica impida lograr acuerdos en la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid y aseguró que "se ha alcanzado ya un consenso" en torno a la declaración final y que habrá "resultados tangibles" fruto de la capacidad de convergencia.
Eso "refleja la capacidad de convergencia que hay en este momento en la región alrededor de distintos temas", agregó Arévalo al restar importancia a la ausencia de la cumbre, que empieza hoy en Madrid, de presidentes progresistas como el de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, o la de México, Claudia Sheinbaum.
A su juicio, que Lula y Sheinbaum no estén en Madrid no responde a ningún "posicionamiento ideológico" porque, de hecho, "sí ha habido" una participación de Brasil y México "muy activa en la confección de la declaración conjunta".
Cuando se reúne un conjunto de Estados como los de la comunidad iberoamericana se asume la posición de orientar los debates "alrededor precisamente no de aquello que separa a todos los países, sino de aquello que los une", afirmó.
"De manera que la declaración (de la cumbre) ha estado orientada a partir del reconocimiento de esa pluralidad de regímenes que, sin embargo, coinciden en una agenda de desarrollo regional posible y común", explicó Arévalo.
En la cumbre habrá "resultados tangibles y van a ser anunciados con decisiones que reflejan precisamente esa capacidad de convergencia alrededor de una serie de temas que son de importancia", recalcó.
Tras el fracaso de la cumbre de 2024 de Cuenca (Ecuador), donde solo participaron tres jefes Estado de los 22 países de la región y no hubo declaración final, el Gobierno de España quiere relanzar el foro con esta reunión de Madrid y lograr un documento de consenso.
Agenda de temas comunes con EE.UU.
Por otro lado, Arévalo destacó la agenda de temas comunes con EE.UU. y la "muy buena comunicación" con el Gobierno de ese país, algo que, a su juicio, no va cambiar tras las la histórica victoria de los demócratas en las elecciones legislativas estadounidenses.
"Nosotros tenemos muy clara nuestra agenda, tenemos muy claro dentro de esa agenda nuestros intereses y a partir de esos intereses tenemos la tranquilidad de tener muy buena comunicación con el Gobierno norteamericano", dijo Arévalo.
"Confiamos en que estos cambios políticos pues incidirán en alguna modificación, pero no en el fondo de la agenda", agregó sobre las elecciones en EE.UU, donde los demócratas han recuperado el control de la Cámara de Representantes y del Senado.
Recordó que EE.UU. es el principal socio comercial de Guatemala y que también colaboran en la lucha contra el crimen organizado en la región.
Sobre la reciente victoria de Lula, reelegido para otro mandato en Brasil, Arévalo dijo que ambos comparten "un interés fundamental en el fortalecimiento de la democracia y, al mismo tiempo, un interés en que la democracia se fortalece precisamente expandiendo los beneficios para el conjunto de la población".
Por otro lado, en cuanto a la "oscilación hacia regímenes de tipo más conservador" en los últimos años en Latinoamérica, argumentó que "la política democrática es un ejercicio de alternación del poder entre gobiernos".
"Así como hace 10 años se hablaba del giro a la izquierda en América Latina, ahora estamos viendo un giro hacia la derecha en América Latina, pero son siempre parte de esa oscilación que la democracia como sistema debe tener", reflexionó.
Refuerzo de las capacidades contra el crimen
Sobre la situación de la seguridad en Guatemala, una preocupación común en muchos países de la región, destacó los esfuerzos por fortalecer la capacidad de las fuerzas de seguridad, construir prisiones "para resolver un problema de hacinamiento" y avanzar en el desarrollo de legislación para dar respuesta "a los fenómenos criminales".
"Estamos construyendo cárceles de alta seguridad destinadas a reos de alta peligrosidad" que en su conjunto tendrán espacio para 5.000 prisioneros y que combinan, dijo, la capacidad de garantizar que los presos cumplen sus condenas "de una manera en donde no puedan continuar conectándose con las redes criminales en el exterior" con el "pleno respeto de los derechos" de la población reclusa.
También destacó la colaboración con países socios en la lucha contra el crimen transnacional, como México, y el trabajo con los países vecinos.
Por último, aseguró que "en estos momentos no está en la agenda" reformar la Constitución para permitir que un gobernante pueda presentarse a un segundo mandato en Guatemala, como sí es posible en otros países de la región.
"Nosotros no tenemos reelección constitucionalmente. La Constitución prohíbe la reelección, no solo sucesiva, sino para siempre", dijo el mandatario, quien, tras ser elegido en 2023, asumió la Presidencia el 14 de enero de 2024 para un mandato de cuatro años que se extiende hasta el 14 de enero de 2028.
Miriam Burgués y Emilia Pérez