El gobierno de Puerto Rico, en acuerdo conjunto con la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), aprobó un presupuesto consolidado récord que supera los $14,000 millones de fondos generales. A primera vista, la cifra representa un crecimiento importante, pero ¿cómo repercute en el día a día del ciudadano?
El desglose de los fondos
El nuevo presupuesto prioriza tres áreas críticas que han estado infrafinanciadas durante la última década bajo el proceso de quiebra del gobierno:
- Educación Pública: Se asignaron partidas adicionales para reparar infraestructura escolar física y financiar la descentralización administrativa hacia las oficinas regionales.
- Salud: Se amplió la aportación al Plan de Salud del Gobierno (Vital) para mantener las coberturas de pacientes y retener a los médicos en el país mediante mejores tarifas de reembolso.
- Seguridad Pública: Aumentó la partida para la Academia de la Policía y el pago de horas extras acumuladas, además de fondos para equipos tecnológicos de patrullaje.
El rol de la Junta de Supervisión Fiscal
Aunque el presupuesto fue redactado por el ejecutivo y aprobado por la legislatura, la JSF mantiene el veto final para asegurar que las proyecciones de ingresos sean realistas y que no se incurra en déficit estructural. Esto significa que los gastos extraordinarios están condicionados a reformas operativas estrictas que el gobierno central debe implementar antes de finalizar el año fiscal.