Represa Carraizo. Trujillo Alto Prensa Abierta Foto Dennis A. Jones

Hay una crisis inminente en la Isla. El fenómeno del Niño continúa registrando sequías severas y embalses bajo el límite requerido para distribuir agua potable a los hogares.

A pesar de que la gobernadora, Jenniffer González Colón, anunció un plan de racionamiento para los sectores que reciben agua del embalse Carraízo a partir de hoy, viernes, Así como ha actualizado en en múltiples conferencias de prensa que se mantienen vigilantes ante un panorama más crítico, la pregunta clave es: ¿El Gobierno siguió paso a paso las indicaciones del Protocolo para el Manejo de Sequía en Puerto Rico? 

Según el documento: Protocolo para el Manejo de Sequía en Puerto Rico, documento revisado para el año 2018, cuando el monitor de sequía identifica condiciones anormalmente secas (D0), debe entrar en vigor la Fase 1 de alerta, activándose el Comité Científico, integrado por especialistas del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), entre otras entidades científicas.

En la Fase 1, “se establece un proceso de monitoria y vigilancia de las condiciones metereológicas, climatológicas, hidrológicas, agrícolas, ecológicas e incidencia de fuegos forestales asociados con la sequía por parte de las agencias del Ejecutivo y de Estados Unidos”, reza el documento. 

Además, se establecen medidas de educación ciudadana para educar y preparar a la ciudadanía para los periodos “en época de baja precipitación en Puerto Rico”. 

También, se activa el Comité Científico, convocado por el secretario del DRNA o el secretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP). 

El pasado 12 de mayo, el Monitor de Sequía había clasificado sectores de Puerto Rico en D0 (condiciones anormalmente secas) activando la Fase 1 del protocolo. Sin embargo, no es hasta el 25 de junio que el Gobierno activó el Comité de Sequía interno que preside el DRNA y no al comité científico como lo ordena el protocolo.

Trece días después de que el monitor apuntaba a un panorama poco prometedor para Puerto Rico, se activa el comité (ejecutivo) ante baja en ríos y posibles interrupciones de agua. Este fue activado de forma preventiva. 

El director del Servicio Nacional de Meteorología en San Juan, Ernesto Rodríguez, había informado en ese momento, que el 44.8% de Puerto Rico estaba  bajo condiciones anormalmente secas, 17.6% bajo sequía moderada. Cerca del 6% estaba bajo sequía severa.

Rodríguez identificó a Cabo Rojo, Guánica, Lajas, Salinas y Santa Isabel como los municipios que en ese momento estaban bajo sequía severa.

El propio protocolo establece que al llegar a la Fase 1 se debe activar el componente científico para monitorear la evolución de la sequía y emitir recomendaciones puntuales para que sirven de base al comité ejecutivo. 

Fuentes de Prensa Abierta aseguraron que el comité científico nunca fue activado. En otras palabras, el comité ejecutivo comenzó a operar sin tomar en consideración que se exige la participación científica para que se puedan fundamentar las decisiones ejecutivas. 

El protocolo busca evitar que el Gobierno enfrente un escenario de racionamiento sin una planificación adecuada. La activación oportuna del comité científico desde la alerta D0, emitida en mayo, habría permitido presentar recomendaciones técnicas al Comité Ejecutivo con varias semanas de anticipación. Ese margen habría facilitado la coordinación de medidas preventivas, la preparación de las agencias, la orientación a la ciudadanía y el desarrollo de planes de contingencia para hospitales, escuelas, comercios, industrias y otros sectores productivos. Aunque estas acciones no habrían impedido la sequía, por tratarse de un fenómeno natural, sí podían reducir sus efectos mediante una respuesta temprana, coordinada y basada en criterios científicos.

Carl Soderbger, ex jefe de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), había denunciado esta misma semana en el programa de Primera Pregunta por Magic, que el comité de sequía solo se ha reunido en cuatro ocasiones en lo que va de año y el comité del cambio climático que es miembro Soderbger, “aún no nos han reunido”. 

Puerto Rico atraviesa una sequía que se ha intensificado por la falta prolongada de lluvia y las altas temperaturas. Según el Monitor de Sequía federal, cerca del 68 % de la isla presenta algún grado de sequía y ya se identificaron áreas bajo sequía extrema en la franja sur-central y oeste. 

La situación provocó una reducción considerable en los niveles de varios embalses, principalmente Carraízo y Cidra, mientras otros permanecen bajo observación. Ante el deterioro de las reservas, el Gobierno declaró un estado de emergencia y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados comenzará hoy, viernes, un plan de racionamiento de 48 horas que afectará inicialmente a más de 180,000 abonados del sistema de Carraízo. La crisis ocurre después de que San Juan registrara el julio más seco en más de 120 años, y los pronósticos apuntan a que las condiciones podrían persistir durante los próximos meses. 

Prensa Abierta solicitó por escrito a Fortaleza una respuesta formal sobre cuál fue el proceso que se llevó a cabo para activar el protocolo de sequía y con cuánta frecuencia se ha sentado a la mesa con el comité científico para aportar oportunamente ante la crisis.

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