El Departamento de Justicia confirmó la radicación de una queja ética ante el Tribunal Supremo contra un exfiscal por divulgar información sobre un caso penal activo, al advertir que ventilar detalles del proceso vulnera la conducta profesional y pone en riesgo la integridad de las investigaciones y a las víctimas.
Aunque el comunicado oficial de la agencia no menciona nombres, la acción disciplinaria responde, como anticipó Prensa Abierta a las recientes declaraciones públicas del exfiscal Orlando Velázquez Reyes sobre el manejo del caso por el asesinato de la niña Gabriela Nicole Pratts Rosario, en las que cuestionó la falta de personal en la agencia, el rechazo a un preacuerdo con la defensa y presuntas fallas en la investigación policial.
Sobre las implicaciones de revelar detalles de casos sin concluir, la agencia advirtió en su declaración escrita que, además de infringir las reglas éticas, «la divulgación pública de información sobre investigaciones o casos activos puede comprometer la integridad de los procesos, afectar a víctimas y testigos, y menoscabar la sana administración de la justicia».
El organismo enfatizó que la exigencia de confidencialidad no se extingue al abandonar el servicio público, recordando que tanto abogados como fiscales mantienen un deber ineludible como oficiales del tribunal. «Los abogados y fiscales, como oficiales del tribunal, tienen el deber de cumplir con las Reglas de Conducta Profesional y los principios éticos que rigen la profesión legal».
«Exhortamos al fiel cumplimiento de las normas éticas, un deber permanente de todo profesional del derecho, particularmente de quienes ejercen desde el servicio público, cuya actuación debe estar guiada en todo momento por los más altos principios éticos», culminó el comunicado.
