El Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Primer Circuito en Boston revocó este jueves una orden del Tribunal Federal de Distrito que exigía al Registro Demográfico de Puerto Rico incorporar la casilla de sexo “X” en los certificados de nacimiento, tras fallar a favor de la apelación presentada por el Gobierno de la isla.
La controversia se remonta al caso De La Fuente-Díaz v. González-Colón, iniciado el 2 de junio de 2025. Con este pleito, las partes demandantes buscaban que el Estado ofreciera una tercera alternativa identificada con una «X» en los formularios de cambio de género, pensada para personas no binarias o que no se identifican dentro de las clasificaciones tradicionales de hombre o mujer. En primera instancia, el Tribunal de Distrito respaldó el reclamo amparándose en la cláusula de Igual Protección de las Leyes de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución estadounidense.
Sin embargo, el Gobierno de Puerto Rico apeló la decisión alegando que las normas para los documentos públicos se rigen por el ordenamiento legal de la isla. Tras la intervención del foro apelativo en Boston, los certificados de nacimiento continuarán expediéndose únicamente bajo las casillas de hombre y mujer.
“Desde el inicio de este caso, nuestra Administración ha sido clara: el Gobierno de Puerto Rico debe actuar conforme a nuestras leyes y a la Constitución. La decisión del Primer Circuito respalda la posición que defendimos ante el tribunal y reconoce la autoridad del Gobierno de Puerto Rico para establecer y administrar sus récords públicos de acuerdo con nuestro ordenamiento jurídico”, sostuvo la gobernadora Jenniffer González Colón en declaraciones escritas.
Por su parte, el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, reaccionó al fallo a través de un mensaje publicado en sus redes sociales, resaltando la postura del cuerpo legislativo en el pleito.
“Prevaleció el sentido común, los principios y valores. El Tribunal federal de Apelaciones en Boston dejó sin efecto la sentencia que ordenaba al Registro Demográfico en Puerto Rico crear una tercera categoría de género, la llamada ‘X’, en los certificados de nacimiento de Puerto Rico. El Senado compareció en ese pleito para defender nuestras leyes y un principio elemental. La política pública de Puerto Rico se establece en la Asamblea Legislativa, que es donde el pueblo tiene voz y voto. Los tribunales no están para legislar. Este caso regresa ahora al Tribunal de Distrito, que fue el que emitió la orden revocada. Confiamos que el Gobierno de Puerto Rico siga defendiendo la facultad de establecer la política pública, y el sentido común”, expresó Rivera Schatz.
La determinación se dio luego de que el foro apelativo escuchara en abril de 2026 los argumentos expuestos por el procurador general, Omar Andino Figueroa, en un proceso en el que también comparecieron como amigos de la corte (amici curiae) la Legislatura de Arizona y varios estados de la nación americana.
Al evaluar la postura del Estado, Andino Figueroa enfatizó el alcance de la sentencia:
“Esta decisión del Primer Circuito acoge la posición del Gobierno de Puerto Rico de que nuestro ordenamiento jurídico no reconoce un marcador de sexo ‘X’ en los certificados de nacimiento. El Tribunal revocó la sentencia del Tribunal de Distrito que había ordenado al Registro Demográfico incorporar esa opción”, puntualizó el procurador general.
A estas palabras se sumó la secretaria de Justicia, Lourdes Gómez Torres, quien defendió las facultades del ejecutivo sobre los documentos estatales:
“La decisión del Primer Circuito representa una importante reafirmación de la autoridad del Gobierno de Puerto Rico para administrar sus récords públicos conforme a las leyes vigentes. El Departamento de Justicia continuará defendiendo con firmeza las facultades del Gobierno y asegurando que nuestras políticas públicas se implementen de manera consistente con el ordenamiento jurídico”, expresó Gómez Torres.
Con esta decisión apelativa, el caso regresará ahora al Tribunal Federal de Distrito para la continuación de los trámites procesales correspondientes, mientras la expedición de certificados de nacimiento se mantiene bajo los parámetros tradicionales vigentes en la isla.
