La gobernadora Jenniffer González decretó tres días de duelo por la muerte del exboxeador puertorriqueño Wilfredo 'Bazooka' Gómez y ordenó la baja de las banderas oficiales a media asta en todas las dependencias públicas desde este miércoles hasta el próximo viernes.
González, quien ofreció sus condolencias el pasado domingo en la mañana, anunció los días de duelo ayer, martes, luego que se diera a conocer partes de las exequias que se llevarán a cabo mañana, jueves, en el coliseo Roberto Clemente de San Juan, donde Gómez protagonizó varios de sus tantos combates.
Según contó el pasado domingo Wilfredo Gómez hijo a la cadena de noticias Telemundo, su padre, conocido también como 'El Niño de Las Monjas' por su lugar de crianza en San Juan, murió en la noche del pasado sábado.
El expúgil, miembro del Salón de la Fama Internacional de Boxeo, llevaba hospitalizado durante las últimas dos semanas debido a complicaciones respiratorias.
Nacido en San Juan el 29 de octubre de 1956, Gómez fue campeón mundial en tres divisiones (supergallo, pluma y superpluma) y construyó una de las carreras más destacadas del boxeo boricua.
A nivel aficionado, Gómez representó a Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 y luego ganó la medalla de oro en el primer Campeonato Mundial en La Habana en 1974.
Luego saltó al profesionalismo y conquistó títulos mundiales en las 122 (55 kilos), 126 (57 kilos) y 130 libras (59 kilos).
Gómez se hizo campeón supergallo de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) el 21 de mayo de 1977, cuando derrotó por nocaut en el duodécimo asalto al surcoreano Dong Kyun Yum en combate celebrado en el coliseo Roberto Clemente.
Desde ese día, Gómez inició su ristra de victorias por nocaut, que incluyó vencer al mexicano Carlos Zárate, también miembro del Salón de la Fama Internacional de Boxeo.
Gómez perdió su invicto ante el también mexicano Salvador Sánchez el 21 de septiembre de 1981 en Las Vegas (Nevada, Estados Unidos).
Se esperaba una revancha entre ambos, pero Sánchez falleció en un accidente automovilístico al siguiente año.
Gómez se retiró en 1987 con una victoria sobre Mario Salazar por nocaut técnico en el segundo asalto.
Se retiró con marca profesional de 44-3-1 con 42 triunfos por nocaut, 17 de ellos en defensas titulares, y es considerado uno de los mejores peleadores de todos los tiempos.