Euclid, el telescopio espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha descubierto un nuevo cometa y, aunque no es el primero detectado por la misión, es el primero desconocido hasta ahora.

El hallazgo es impresionante porque la misión fue diseñada para tomar imágenes profundas y estables de galaxias distantes, no para seguir objetos tan rápidos como los cometas, compuestos por hielo y polvo del nacimiento del Sistema Solar, hace unos 4.600 millones de años, detalla la ESA en una nota.

Además, el rápido tiempo de respuesta entre la identificación y la validación del nuevo cometa ha demostrado que Euclid es capaz de detectar estos objetos cuando aún están relativamente lejos del Sol (antes de empezar a convertirse en gas), lo que podría convertirlos en un objetivo adecuado para la futura misión de la ESA, Comet Interceptor.

Esta misión, prevista para finales de 2028 o 2029, será la primera en visitar un cometa prístino procedente directamente de los confines del universo solar, uno formado por material intacto desde los albores del Sistema Solar.

Una raya difusa

El hallazgo del nuevo cometa se llevó a cabo con un software de detección de objetos en movimiento desarrollado por Mikko Pöntinen, de la Universidad de Helsinki, y el Grupo de Trabajo de Ciencia de Objetos del Sistema Solar del Consorcio Euclid.

"Me emocionó ver que mi software señalaba una 'raya' difusa en varias imágenes, resultado de un objeto que se movía rápidamente. Al predecir su posición, pude identificarlo en otras imágenes, encontrándolo en total en cinco conjuntos de imágenes. Una inspección posterior reveló que tenía una nube difusa a su alrededor, indicativa de un objeto activo como un cometa que está desprendiendo polvo y gas", rememora el investigador.

Tras comprobar que no figuraba en los catálogos de cometas y asteroides, Mikko Pöntinen informó al Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional, que posteriormente confirmó el hallazgo.

El descubrimiento ha sido bautizado como C/2026 S1 (Euclides).

El cometa, descubierto entre el 16 y el 24 de septiembre, está a unos 1300 millones de kilómetros de la Tierra, distancia equivalente a la que hay entre el Sol y la órbita de Júpiter y Saturno, aunque no está en el mismo plano horizontal que los planetas.

Actualmente apunta directamente hacia arriba desde la perspectiva del Sol, describiendo un arco sobre el Sistema Solar en una órbita que tardará miles de años en completarse, apunta la nota de la ESA.

Imágenes paso a paso

En su misión, Euclid evita deliberadamente la franja del cielo rica en asteroides y cometas del Sistema Solar para reducir el brillo no deseado del polvo que dificultaría obtener imágenes sensibles del espacio profundo. Por eso, el descubrimiento de nuevos objetos del Sistema Solar es particularmente difícil para la misión.

Además, la estrategia de imagen 'paso a paso' del telescopio generalmente solo visita cada sección del cielo una vez, lo que impide volver a observar un cometa para confirmar sus características.

"Si bien este cometa en particular no es un candidato adecuado para el Comet Interceptor, el proceso de descubrimiento y alerta nos brinda una prueba real de cómo se coordinarán nuestros dos equipos de misión en el futuro. Y, por supuesto, nos complace haber descubierto un cometa previamente desconocido para que la comunidad del Sistema Solar pueda darle seguimiento", subraya Valeria Pettorino, científica del proyecto Euclid.

Por EFE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *